OPINION
Por RAFAEL RENE COREA

Miércoles 17 de Febrero 1999

¿De la vida real? HUGO CHAVEZ Y LA ENCRUCIJADA DE NICARAGUA

Poco después del aplastante triunfo electoral del coronel Hugo Chávez en Venezuela, pregunté a manera de sondeo a algunos colegas, sobre la posibilidad de que en Nicaragua se produzca un "Hugo Chávez a la nicaragüense". Hoy tengo que reconocer que las respuestas que obtuve me dejaron completamente "aplastado", pero no porque me dijera que el "fenómeno político venezolano" no era posible en nuestro país, sino porque en consecuencia percibí que los "nicaragüenses formamos ahora un pueblo sin espíritu de vida y sin la capacidad de rebelarse" (?).

Creo que será interesante revelar y comentar en BOLSA DE NOTICIAS algunos aspectos de las respuestas. "Eso ocurrió en Venezuela porque allá la democracia tenía más de cuarenta años de corrupción y de inoperancia", fue una de ellas. Al parecer aquí en Nicaragua todavía estamos sanos pues nos faltan 30 años y apenas llevamos diez y el rancho ya está ardiendo.

"La población está cansada de violencia; ahora al menos tiene la posibilidad de acudir a los medios para reclamar, incluyendo a los Tribunales de Justicia", fue otra respuesta. Sin embargo, todavía los Tribunales de Justicia no se han ganado el respeto de la población; en cuanto a los medios su misma libertad de expresión es habilmente cuestionada por el gobierno. (Aprovecho la ocasión para expresar mi solidaridad con los trabajadores de la comunicación de El Nuevo Diario, como un ejemplo más).

"La familia nicaragüense está muy ocupada en solucionar sus propios problemas, para apoyar rebeliones que pongan en peligro la estabilidad y la gobernabilidad del país", fue otra de ellas. No obstante, son precisamente las miles de familias de escasos recursos las más afectadas por la danza de enormes salarios del presidente y su corte de ministros y eso sí pone en peligro a la estabilidad del país.

El hambre podría ser una real motivación para rebelarse, sin embargo, aquí en Nicaragua la gente de alguna manera ya se acostumbró a comer salteado", otra respuesta. Al parecer, el ciudadano nicaragüense de hoy prefiere pasar hambre pero no intentar cambiar su miserable situación. En otros países como Rumanía, recientemente diez mil obreros de las minas en huelga se enfrentaron al Ejército, llevando según sus dirigentes, sólo el "hambre del pueblo" como única arma para defender sus puestos de trabajo y ganaron.

"El Ejército se ha profesionalizado e institucionalizado que es muy difícil esperar a un Hugo Chávez salga de sus filas", argumentó alguien como respuesta. Si esa institucionalización del Ejército pasa hoy por "mirar desde un palco" lo que sucede en el país significaría que por omisión podría resultar cómplice o solo saldría de su silencio para capturar a un Hugo Chávez nica militar o vestido de civil pero tampoco olvidemos "que de buenas intenciones está lleno el camino al caos".

"Una rebelión popular armada con los pobres a la cabeza en estos momentos en Nicaragua y en América Latina, sería anacrónica y surrealista", comentó un iluminado. También se puede comentar a la inversa pero con suficiente contenido; tanto en América Latina como particularmente en Nicaragua, la pobreza real se ha convertido además de crónica en anacrónica y es surrealista solamente para los ricos cada vez más ricos.

"Los nicas hemos perdido la noción de la inteligencia, pues sólo así se explica que hayamos elegido para presidente a un personaje como el actual y ¿quién podría capitalizar el bien para el país en las actuales circunstancias?" apuntó alguien como argumento. El problema radica en reflexionar de esta manera pues eso sí es un insulto para la inteligencia nacional y es precisamente por eso que debemos esperar una reacción adecuada de la conciencia nacional.

En conclusión, no estoy personalmente de acuerdo con las respuestas de mis colegas. Me niego a aceptar que los nicaragüenses nos hayamos en tan poco tiempo transformado en un pueblo "sin alma, vida y corazón". Para nadie es ya un secreto que desde 1990 en Nicaragua se viene instaurando un modelo capitalista que limita cada vez el progreso social, la educación y la salud para la mayoría de la población.

En ese sentido la inteligencia popular empezará a cuestionar semejante avance democrático que diez años después solamente ha favorecido a las élites y los ideales revolucionarios podrían ser nuevamente los instrumentos que la población utilice para poner fin a la encrucijada de Nicaragua.
 

  
 OPINION
Por RAFAEL RENE COREA
 
 VOLVER AL INICIO
 
EDICIONES ANTERIORES

 ]Bolsa Médica] [Suscríbase]
[Bolsa de Mujeres] [Grupoese[Mantenimiento]
1999. Derechos Reservados GRUPOESE
Directora General: Licenciada  María Elsa Suárez García
Sitio web a cargo de Paúl Suárez García
SUSCRIBASE A BOLSA DE NOTICIAS
Colonia Centroamérica L#852, Managua, Nicaragua.
Fax: (00 - 505) - 2-77-49-31
Teléfono: (00-505) - 2-70-05-46
Apartado Postal: Vf-90, Managua.