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Siempre con el tema de la máxima gloria nacional, y estando en los días en que se le dedican celebraciones y recuerdos, nos parece oportuno destacar la enorme capacidad que tuvo Don Rubén Darío para el dominio absoluto del idioma español. Según lo que relatan sus contemporáneos, ya desde muy joven Darío se sabía de memoria casi todas las palabras del Diccionario de la Real Academia Española de su época. Sólo ese detalle nos sugiere la portentosa memoria de Don Rubén, pero a eso debe añadirse los largos años de profundos estudios que realizó no solamente sobre las normas idiomáticas sino sobre las esencias literarias de su propia habla y de otra lenguas, todo lo cual junto con su indiscutible genio, lo capacitó para renovar y remozar el idioma castellano. A este propósito debemos apuntar, como una curiosidad literaria, que hace poco, releyendo no sé por cuánta vez a "Los Raros", encontramos al principio algunas palabras raras o al menos de un uso nada frecuente en el habla corriente de las personas. Nos pareció buena idea seguir en esa búsqueda de conceptos extraños en esas bellas páginas de críticas y análisis literarios que constituyen Los Raros, y he aquí los que encontramos. A la par de ellos hemos puesto la significación, de acuerdo con el pequeño Larousse: Bacante -- Sacerdotisa de Baco. Onagro -- Asno silvestre. Verecundo -- Vergonzoso. Cacoquimios -- Melancólicos. Iconoclasta -- El que no respeta los valores tradicionales. Súcubo -- Demonio en forma de mujer. Algarada -- Alboroto, motín sin importancia. Hiperbóreos -- Pueblos muy septentrionales. Pentélicos -- Relativo al monte Pentélico. Teratología -- Historia natural, parte que estudia las anomalías y monstruosidades del organismo. Androginia -- Que tiene los dos sexos. Emasculado -- Castrado. Apuntaciones -- Notas. Perdularios -- Perdidos, Pillos, pícaros. Empíreo -- Parte más
elevada de los cielos, habitada por los dioses del paganismo.
Hecatonquero -- No aparece en el Larrousse. Hermetistas -- Difíciles de comprender. Anfión -- Príncipe
tebano que edificó las murallas de Tebas al son de la lira.
Turanio -- Nombre dado por los arios y los iranios a los pueblos turcos de Asia Media y Asia Occidental. Foliculario -- Gacetillero, escritorzuelo. No nos podemos resistir, por otra parte, de ofrecerle a los amables lectores algunas pinceladas o citas de esa singular galería de retratos literarios que son "Los Raros", que al decir de Carlos Martínez Rivas en su prólogo a la edición de EDUCA constituye, como su autor, un clásico que continúa siendo un raro. Sobre Enrique Ibsen: "Buscó los ejemplos del mal, por ser el ambiente del mal el que satura el mundo". Desde Job a nuestro días, jamás el diálogo ha sentido en su carne verbal los sacudimientos del espíritu que en las obras de Ibsen". "El hombre de la visiones,
el hombre del país de los kobolds, encuentra que hay mayores misterios
en lo común de la vida que en el reino de la fantasía; el
mayor enigma está en el propio hombre..."
Sobre Paul Adam: "Y qué hermosa prosa, de un lirismo sofrenado, que va latigueando a un lado y otro, sin desbordarse, sin sobresaltos, sin caídas, que dice lo que hay que decir, y nada más; que tiene el adverbio justo, el verbo propio, y que clava el adjetivo como un rejón, de manera que queda vibrante, arraigado y seguro. No hay duda de que M. Paul Adam es uno de los maestros de la prosa contemporánea, en ese maridaje estupendo de la claridad con la energía, la vivacidad con la fiereza y el ímpetu con la ponderación". Finalmente, sobre Isodore Ducasse, Conde de Lautréamont, cuya estremecedora obra fuera introducida a América por el propio Darío: "Su nombre verdadero se ignora.
El conde de Lautréamont es seudónimo. El se dice montevideano;
pero quién sabe nada de la verdad de esa vida sombría, pesadilla
tal vez de algún triste ángel a quien martiriza en el empíreo
en recuerdo del celeste Lucifer? Vivió desventurado y murió
loco. Escribió un libro que sería único si no existiesen
las prosas de Rimbaud; un libro diabólico y extraño, burlón
y aullante, cruel y penoso; un libro en que se oyen a un tiempo mismo los
gemidos del Dolor y los siniestros cascables de la locura..."
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