Miércoles 3 de Febrero 1999 Rincón Satírico Si ejerces un cargo público, y especialmente la primera magistratura, puedes verte afectado por una terrible plaga como lo son los periodistas inquisitivos y sabihondos. En algunos casos, esos sujetos querrán importuna y atrevidamente penetrar en el sacrosanto terreno de sus negocios y de tus propiedades, por lo cual debes estar preparado. A fin de enfrentar más adecuadamente esas invasiones impertinentes dentro de tu privacidad, te ofrecemos a continuación algunas recomendaciones. 1) Empieza por llamar y descalificar como "tontos útiles" a todos los que muestren excesivo interés en tu patrimonio. 2) Cuando te pregunten sobre tus propiedades, dedícate a desbarrar sobre la honradez de tu abuelo y de tu bisabuelo. 3) Cuando te pidan rendir cuentas claras sobre tus posesiones, remítelos al registro de la propiedad, y no menciones cifra alguna, porque te puedes equivocar y caer en contradicciones, a medida que tu pecunio aumenta aceleradamente. 4) Repite siempre la cantinela de que tú te has ganado lo que tienes con el sudor de tu rostro y mantiene tu frente en alto. Trata de desviar la pregunta y dedícate a insistir sobre los robos acaecidos en los gobiernos anteriores. Esa es una excelente cortina de humo. 5) Finalmente, si todo lo
anterior falla, brinda instrucciones precisas a tus testaferros para que
acallen, y si es necesario expulsen del local al periodista preguntón.
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