EL
CASO DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE
INCORPORACION
DE ESQUEMAS DE ACREDITACION EN LA REINGENIERIA HOSPITALARIA
Dr.
Humberto de Moraes Novaes
La incorporación
de este concepto requiere el establecimiento de organismos intermediarios,
independientes, encargados de definir y ejecutar la acreditación,
mediante evaluadores excepcionalmente bien capacitados, con el objeto de
garantizar la calidad de la atención por medio del establecimiento
y la observación de estándares e indicadores para cada uno
de los servicios del hospital, como se explicó anteriormente. La
acreditación no debe ser punitiva, debe ser continua en el tiempo
y educativa.
Incorporación
racional de nuevas tecnologías de alto costo y recuperación
de la capacidad establecida actual
En
primer lugar, deberá rescatarse la capacidad establecida mediante
estudios de normalización y de equipos. Deberán establecerse
mecanismos de diagnóstico de las necesidades reales para la selección
de tecnología, del uso racional de ésta y de la evaluación
de sus repercusiones.
Se
recomienda establecer centros de diagnóstico multicéntricos,
que concentren las tecnologías de alta complejidad y alto costo,
para que así varios hospitales, públicos y privados puedan
compartirlas, situación que rara vez se observa en América
Latina y el Caribe.
Utilización
de mecanismos de inversiones conjuntas con el sector privado
El
sector público debería unirse al sector privado, incluidas
las ONG (Organizaciones No Gubernamentales) para abordar proyectos conjuntos
de inversión hospitalaria.
En
el mundo actual, con un sector privado en crecimiento en los países
de América Latina, la utilización de "joint ventures" podrá
evitar la dimensionalidad excesiva y la duplicación de inversiones
en la infraestructura terciaria. Esta asociación conjunta podrá
permitir la concretización de objetivos diferentes, pero no contradictorios,
entre ambos sectores.
Esas
iniciativas no se limitan sólo a las nuevas inversiones, sino que
incluyen también asociaciones en compañías o cooperativas
para la calibración y el mantenimiento de los equipos, como ya existen
en Medellín, Colombia.
Como
vemos, los 15.000 hospitales de América Latina y el Caribe tienen
un largo camino que recorrer y tienen que enfrentar serios desafíos
en el próximo siglo. Algunos podrán optar por cualquiera
de los modelos posibles de gerencia de la calidad sugeridos, pero es inadmisible
que mantengamos hasta hoy situaciones que podrían corregirse fácilmente
para lograr patrones mínimos de calidad.
Por
último, hay que hacer énfasis en que la imagen del equipo
multiprofesional de evaluadores para la acreditación de los hospitales
tiene gran importancia en este proceso, ya que esos evaluadores deberán
ser los verdaderos consultores especialistas en administración,
que visitan los hospitales y que, además de comparar con patrones
preestablecidos la calidad de los servicios hospitalarios ofrecidos a los
clientes, deberán ofrecer respuestas a los problemas observados
y sugerir qué instrumentos son necesarios para resolverlos.
DESAFIOS
DEL FUTURO
En los
últimos años, surgió en los Estados Unidos una serie
de movimientos para mejorar la calidad de los procesos de sus productos
industriales mediante varios métodos, entre ellos la reingeniería.
La competencia con los mercados europeos y asiáticos llevó
a este país a establecer incentivos para el control de la calidad
de sus productos.
Los
métodos industriales también pueden aplicarse en el sector
de la salud porque la mayoría de los errores de la asistencia médica
ocurren como resultado de problemas que provienen de las relaciones entre
los procesos o de las especialidades, los cuales también son situaciones
institucionales comunes y de los sistemas de cualquier organización.
Todas
estas nuevas modalidades de evaluación de la calidad industrial,
también se pueden aplicar en los hospitales latinoamericanos. En
nuestra realidad, aproximadamente el 70 por ciento de los hospitales tienen
menos de 70 camas; los datos obtenidos por el Catálogo Latinoamericano
de Hospitales, de 15.000 establecimientos, revelaron la inexistencia de
medidas sencillas de control de infecciones nosocomiales, que constituyen
uno de los indicadores de calidad más sensibles, como también
de medidas básicas de evaluación de la asistencia médica.
Asimismo,
aproximadamente el 80 por ciento de estas instituciones funciona con un
número insuficiente de personal, no cuenta con procedimientos, normas
o rutinas descritas en forma de manuales y sus procesos tampoco han sido
diseñados, no presentan las bases mínimas de procedimientos
indispensables para la implantación de técnicas de reingeniería.
Por
otra parte, para hacer frente a la crísis estructural y financiera
actual de los hospitales latinoamericanos y del Caribe y los enormes desafíos
del futuro, existen técnicas de mayor prioridad que la propuesta
de reingeniería para mejorar esos hospitales.
Se
recomienda la aplicación, en conjunto, las siguientes éstrategias:
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1. Descentralización
de los hospitales públicos.
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2. Capacitación
de los recursos humanos.
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3. Integración
del hospital en el modelo local de atención de salud.
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4. Incorporación
de los esquemas de garantia de la calidad y de la acreditación de
hospitales.
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5. Incorporación
racional de nuevas tecnologías de alto costo y rescate de la capacidad
instalada.
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6. Utilización
de mecanismos de inversión junto con el sector privado ("joint ventures").
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