| No se orine!
Hay solución:
APRENDIENDO A CONTROLAR
SU VEJIGA
Perder el
control de su vejiga puede ser un problema molesto y violento, el cual
puede limitar sus actividades diarias. Si bien la pérdida del control
de la vejiga podría ser un tema difícil de conversar, se
trata de una condición común que afecta a millones de hombres
y mujeres de todas las edades en todo el mundo.
Los síntomas
comunes del control inadecuado de la vejiga son ir al baño frecuentemente,
sentir un deseo fuerte y repentino de orinar, necesitar orinar más
de 1 vez por la noche y/o perder orina involuntariamente (incontinencia
urinaria). Sin embargo, en la gran mayoría de las personas, la pérdida
del control de la vejiga puede mejorar enormemente y a veces ser recuperado
con tratamiento.
¿Cómo
funciona la vejiga?
Cuando la vejiga
necesita ser vaciada, la orina se elimina a través de la uretra,
la cual es un conducto que desemboca por delante de la vagina en las mujeres
y atraviesa el pene en los hombres. En los adultos, el vaciamiento de la
vejiga se efectúa fundamentalmente a través del control consciente
y la vejiga debe vaciarse sólo en el momento y lugar correspondientes.
La vejiga experimenta
un ciclo de llenado de orina y luego otro de vaciamiento. A medida que
se llena, la pared de la vejiga se distiende lentamente para adaptarse
al volumen creciente de orina. Esto normalmente da como resultado, el deseo
de orinar cuando la vejiga está llena aproximadamente por la mitad
(entre 150 y 200 ml aproximadamente), momento en el que la mayoría
de las personas va al baño.
Cuando la vejiga
necesita ser vaciada, su pared muscular -el músculo detrusor- se
contrae y el esfínter uretral, que sella la entrada a la uretra,
se relaja. Esto permite que la orina sea eliminada del organismo. La cantidad
de veces que la vejiga necesita ser vaciada varía de una persona
a otra. Ir al baño ocho veces o más, en un período
de 24 horas (descartando la ingesta exagerada de líquidos, la toma
de diuréticos o sustancias diuréticas, etc.) es considerado
anormal.
¿Cómo
sabe si tiene un problema?
Tener control
de su vejiga significa que puede postergar la necesidad de ir al baño
hasta que sea conveniente o posible y que usted no limita o planifica sus
actividades diarias en función de la necesidad de ir al baño.
Significa además que no pierde orina involuntariamente.
Los cuatro
signos clave de un control inadecuado de la vejiga son:
- Ir frecuentemente
al baño (ocho veces o más, en un período de 24 horas).
- Sentir frecuentemente
un deseo fuerte y repentino de orinar.
- Necesitar
levantarse más de una vez por la noche para ir al baño.
- Perder orina
involuntariamente.
- Perder orina
al reír, toser, estornudar, saltar o correr.
Ir al baño
con frecuencia, a menudo asociado con un deseo muy intenso y repentino
de orinar y, a veces, con pérdida involuntaria de orina, son los
síntomas de la vejiga hiperactiva.
Se considera
que éste es un trastorno común que afecta a por lo menos
15 millones de personas en Latino América. Las personas con vejiga
hiperactiva también pueden padecer otros problemas de control de
la vejiga. Por ejemplo, algunas mujeres con problemas para el control de
la vejiga pueden además perder orina cuando ríen, tosen,
estornudan, saltan o corren (esta forma también puede presentarse
sin vejiga hiperactiva) y algunos hombres pueden tener problemas de control
de la vejiga asociados con obstrucción de la uretra (generalmente
de causa prostática). Los signos clave de vejiga hiperactiva son
necesidades de ir al baño aunque la vejiga no esté llena
y tener problemas para postergar la necesidad de orinar.
¿Qué
puede hacer al respecto?
Muchas personas
no hablan con sus médicos acerca de sus problemas para controlar
la vejiga. Piensan que no hay nada que hacer al respecto o simplemente
se sienten demasiado cohibidos para comentar este problema. Sin embargo,
cualesquiera sean sus síntomas, es importante que los hable con
su médico de atención primaria o el especialista (ginecólogo
o urólogo). Esto les permitirá identificar la causa de sus
síntomas y recomendar el tratamiento más adecuado. Aunque
quizás se sienta incómodo al discutir sus síntomas,
los médicos están acostumbrados a escuchar problemas de este
tipo.
No espere hasta
el final de la visita para hablar de sus síntomas. Menciónelos
al principio de la misma de modo que cuente con tiempo suficiente para
exponer su condición adecuadamente. Es importante formular preguntas
directas, tales como:
- ¿Tengo
vejiga hiperactiva o algún otro problema?
- ¿Qué
tratamientos hay disponibles para mí?
Los tratamientos
que más frecuentemente le pueden prescribir son:
- Tratamiento
farmacológico (el más efectivo).
- Medicamentos
combinados con el reentrenamiento de funcionamiento de la vejiga, el cual
tiene como fin, ayudar a ampliar los intervalos entre las idas al baño.
Algunas personas
que experimentan escape de orina utilizan apósitos absorbentes (paños
para incontinencia) para ayudarlos a controlar su problema. Sin embargo,
los apósitos para incontinencia no tratan la causa del problema.
Por consiguiente, no son un sustituto del tratamiento médico. Recibir
tratamiento médico, sin embargo, no significa que la pérdida
de orina siempre se detendrá por completo, sino que como mínimo,
deberá ser reducida de modo tal que se utilicen menos apósitos.
(Lab. Pharmacia & U.) |