|
Dr.
Antonio Somarriba H.
La semana pasada abordamos aspectos de la diabetes en el anciano relacionados con educación, dietoterapia y ejercicios, hoy continuaremos dando algunos consejos acerca de los pro y los contra que pueden tener los antidiabeticos orales y la insulina: Sulfonilureas (glibenclamida, clorpropamida, glipizida, gliclazida):
En general cuando se usen estos hipoglicemiantes se aconseja que la menor dosis posible que pueda controlar la glicemia. Es preferible utilizar medicamentos con dosis de una sola vez al día, los esquemas de dos o más veces al día producen un cumplimiento al tratamiento de sólo un 38%. En diabéticos seniles con afectación microangiopática (daño en los pequeños vasos sanguíneos) y sin afectación renal el fármaco indicado es gliclazida (Diamicrón). La glipizida y la gliquidona están indicadas si hay aclaramiento de la creatinina reducido. Biguanidas (metformina): El mayor riesgo de estos fármacos es la acidosis láctica. Su mayor beneficio es que la hipoglicemia casi no se presenta, además proporciona el beneficio de bajar de peso y también descienden los lípidos (colesterol y triglicéridos) en sangre. La Organización Mundial de la Salud no aconseja su uso en mayores de 65 años por el riesgo de acidosis láctica. Inhibidores de las alfa glucosidasas (Glucobay): El mayor beneficio es que no hay hipoglicemias y es posible combinar con otras terapias. Sin embargo tienen efectos adversos gastrointestinales (flatulencias, eruptos, distención abdominal). Los efectos en los ancianos son similares a los demás grupos etareos. Su mejor indicación es en pacientes con hiperglicemia postprandial exagerada (elevación de la glucosa después de comer). Es importante que el medicamento sea tomado después del primer bocado de comida para que actúe adecuadamente. Tiazolidinedionas (Resulín): La troglitazone tiene un buen perfil de seguridad, sin embargo hay que realizar un control de las funciones hepáticas durante el primer año de tratamiento. Estas drogas disminuyen la necesidad de insulina y atacan la insulino resistencia. Insulina: Generalmente funciona cuando todos los antidiabéticos orales fallan. El mayor riesgo son las hipoglicemias por eso el paciente y los familiares tienen que participar con el control de las cifras de glicemia. Si el paciente va a administrarse la insulina deberá tener: destreza manual, habilidad visual, ausencia de trastornos cognocitivos y disciplina, si no es preferible que sea administrada por un familiar. Se recomienda iniciar con la dosis más baja posible y se aumenta gradualmente por períodos de ocho días hasta encontrar la dosis ideal. Los
pacientes diabéticos seniles tienen disminución de los receptores
beta, alteración de las hormonas contrarreguladoras y alimentación
irregular, todo esto los predispone a la hipoglicemia por lo que debe edcuarse
para reconocerla y tratarla a los primeros síntomas y signos.
Dr. Antonio Somarriba H. Médico y Cirujano Catedrático de Fisiología y Biofísica. UAM Clínica Integral de Diabetes. Clínica El Carmen Tel. 2680462 - 08823386 |
|





