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En esta década se ha podido aprender mucho para atenuar los efectos adversos para la población en casos de desastre a los cuales la Región es especialmente susceptible. Las condiciones naturales, climáticas, geográficas, y las intervenciones del hombre que tienen repercusión en los ecosistemas, son entre otros los factores que hacen vulnerables a su territorio a la ocurrencia de desastres y condiciones de emergencia, dijo la Organización Panamericana de la Salud. En
el documento El aseguramiento de la inocuidad de alimentos en situaciones
de desastres naturales y migraciones durante las sesiones de l a XI Reunión
Interamericana de Salud Animal a Nivel Ministerial efectuada en la OPS,
se indicó que “tarde o temprano, cualquiera de los países
de la Región puede verse envuelto en un evento de emergencia, huracán,
tornado, inundación, terremoto, ‘fenómeno del niño’,
o cualquier otro. Y sin importar la modalidad o la causa del fenómeno,
las consecuencias casi invariablemente rebasan la capacidad de respuesta
de la población, el estado o los organismos de socorro”.
Las secuelas de los desastres para la población, pueden presentarse en forma inmediata en cuanto respecta a heridos, víctimas, sufrimientos y en forma diferida en muchas ocasiones tienen serias repercusiones en la infraestructura, los planes nacionales de desarrollo y en consecuencia, en la economía de los países. En
la presente década son numerosos y muy variados los desastres ocurridos
en la Región, entre los cuales terremotos, huracanes, tornados,
inundaciones, deslizamientos de tierra, erupciones volcánicas, han
Por
el hecho de ser la preparación para desastres parte integral de
la estrategia general de "Salud Para Todos en el Año 2000", conviene
a todos los países incluir dentro de su infraestructura de salud
preparativos para atenuar los efectos de las catástrofes naturales
y con un enfoque preventivo, contribuir para que los riesgos de transmisión
de enfermedades puedan ser reducidos para su población.
En el caso de la inocuidad de alimentos, si bien la información disponible no registra, salvo contadas excepciones, casos de epidemias de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), durante o luego de desastres, hay que tener en cuenta que el riesgo de transmisión puede sobrevenir, bien como consecuencia del desastre en sí. También de los mismos eventos generados por éste, como concentraciones de personas, ante la necesidad de atenuar para la población las peores consecuencias.
Paúl
Suárez García
La ausencia de la Ministra de Salud en la misión a Estocolmo es una rara señal, no sólo de un posible movimiento de funcionario sino de la falta de interés por defender los intereses de la Salud para los nicaragüense y además para los centroamericanos. Nos anuncia el recorte de presupuesto en salud?, nos anuncia que no podremos ser parte del "Salud para Todos en el 2,000"?; señala un camino engorroso para el sector durante los próximos años?. Finalmente, no se ha ido la misión, es tiempo para que rectifiquen e integren a la ministra McCoy en la representación que le depositaran los ministros de Salud de Centroamérica para que expusiera los requerimientos para enfrentar la salud de nuestros sufridos y lacerados pueblos. Doctor Arnoldo Alemán, podría explicar usted, que expondrán en esa importante reunión, claro está en el tema de la salud?. Quién hablará por Centroamérica, si a Nicaragua se le había concedido esa responsabilidad?. Si piensan sustituirla, al menos deje que concluya bien su labor. Será posible que la OPS pague los pasajes de la Ministra de Salud?.
Los medios de comunicación son fuente de confianza o de desconfianza en la población según se aborden los temas. El conocimiento y dominio de los reporteros es vital para enfrentar tal o cual situación de la salud o de la medicina, sobre todo cuando es especializada o muy científica. Las múltiples condiciones que se han vivido en los últimos años en los que la mala práctica médica, la falta de recursos, la baja estima que a los profesionales de la salud le profesa el Estado actual y aún, la baja cotización de su trabajo público, les deben hacer tomar en cuenta los medios de comunicación para brindar lo más acertado del esfuerzo educativo, científico y laboral que realizan. Hemos observado como los organizadores de los eventos, congresos, seminarios o simposium, lo último que ponen en sus listas de invitados, es a los periodistas o reporteros de los medios de comunicación, finalmente si lo hacen, y el medio de comunicación llega, no permiten de forma fácil a estos, que dominen el gran esfuerzo que se hace. Este
año han sido obras, grandes congresos, mas ocultos que las civilizaciones
pasadas y dado que deben brindar cuentas a los patrocinadores y a la sociedad,
pues mantienen su personería jurídica, no olviden que lo
que se oculta voluntariamente o por omisión, puede levantar sospechas
que finalmente les resta prestigio. Den a conocer al pueblo sus esfuerzos
para que estos los comprendan.
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