| Un
estudio que duró décadas descubrió las propiedades
de la fibra contra las enfermedades cardíacas, la hipertensión,
la diabetes y la diverticulitis.
Una
dieta rica en fibra tiene grandes propiedades protectoras.
Comer
frutas, vegetales, pan y cereales integrales disminuye significativamente
el peligro de contraer enfermedades cardíacas, padecer de presión
alta, diabetes en la edad adulta y diverticulitis.
No
parece ofrecer protección contra el cáncer colorectal, sin
embargo, según un estudio publicado en el New England Journal of
Medicine.
Pero
si usted come cereal de trigo con leche descremada, frutas con yogur bajo
en grasa y agrega queso con poca grasa a su enchilada de frijoles, probablemente
esté mejorando la salud de su colon.
Los
resultados de dos estudios publicados recientemente sobre la dieta y el
cáncer colorectal explican por qué.
El
Nurses Health Study comenzó en 1976 con 121,700 mujeres que tenían
entre 30 y 55 años.
Estas
rellenaron un cuestionario que incluía información sobre
todos los factores de riesgo conocidos o que se sospecha que producen tanto
cáncer como enfermedades cardíacas, y lo devolvieron por
correo a los investigadores a Brigham, al Women’s Hospital y a la escuela
de medicina de la Universidad de Harvard.
Cada
dos años a partir de entonces, estas mujeres han contestado un cuestionario
complementario.
Los
investigadores se han mantenido informados sobre la trayectoria de estas
mujeres a lo largo de dos décadas, buscando alguna correlación
entre sus hábitos de salud -fumar, el peso, ejercicio, dieta- y
cualquier problema que hayan desarrollado.
De
vez en cuando, los investigadores analizan parte de la información,
buscando alguna relación entre ciertos factores dietéticos
y problemas de salud específicos.
Así
fue como descubrieron las propiedades protectoras de la fibra contra las
enfermedades cardíacas, la hipertensión, la diabetes y la
diverticulitis. Luego continuaron con el cáncer de colon.
Hace
décadas, el investigador D.R. Burkitt observó que los africanos
rara vez padecen de cáncer colorectal. Como su dieta era rica en
fibra, los científicos especularon que toda esa substancia áspera
pudiera diluir en la sangre o absorber los agentes que ocasionan cáncer
que contienen los alimentos, acelerando su paso por los intestinos y sacándolos
del organismo, reduciendo las probabilidades que ocasionen perjuicio.
A través
de los años, numerosos estudios han tratado de establecer ese efecto
protector. Algunos parecen apoyar la teoría de que una dieta rica
en fibra disminuye el riesgo de cáncer colorectal y otros no; no
han surgido respuestas claras. |
El
grupo de Harvard examinó la información relativa a 89,000
de las mujeres que comenzaron el Nurses Study sin historial personal de
cáncer o enfermedades inflamatorias de los intestinos y en cuya
familia tampoco habían historial de pólipos precancerosos.
Después
de 16 años, las que habían comido menos fibra no parecían
más propensas a contraer cáncer colorectal que las que comieron
mayor cantidad de fibra.
La
única ventaja la obtuvieron aquellas que comían mayor cantidad
de folate, una vitamina del complejo B que se encuentra en las legumbras
de color verde oscuro, en los cítricos, en los cereales integrales
y en los frijoles, que reduce además el riesgo de defectos congénitos
y es posible que disminuya el peligro de enfermedades cardíacas.
Una
semana antes de que estos descubrimientos fueran noticia de primera plana,
sin embargo, el New England Journal of Medicine publicó estudios
que mostraban que el calcio pudiera proteger contra el cáncer de
colon. En ese estudio clínicamente controlado, a individuos con
alto riesgo que ya habían tenido un tumor que había sido
removido, les suministraron un suplemento de 1,200 miligramos de calcio
o un placebo cada día.
Los
que recibieron el calcio experimentaron una reducción de un 20 por
ciento en el número total de tumores que desarrollaron. Un estudio
previo hecho por el doctor Peter Holt mostró que agregar productos
lácteos con poca grasa como leche, queso y yogur, resultó
igualmente efectivo, revirtiendo las probabilidades precancerosas en pacientes
de alto riesgo.
De
manera que la conclusión es la siguiente: Una dieta rica en fibra
quizás no disminuya las probabilidades de contraer cáncer
de colon, pero es casi seguro que mejorará su salud de muchas otras
formas. La salud del colon, por otra parte, parece ser una de las razones
más importantes para tomar suficiente calcio.
Tanto
la fibra como el calcio tienden a ser bajos en la dieta de las personas.
Los estudios indican que la mayoría de las personas ingiere alrededor
de la mitad de la cantidad que se recomienda comer diariamente de 25 a
30 gramos de fibra, mientras que el 25 por ciento de las mujeres cumplen
con los requisitos del calcio (1,000 a 1,300 miligramos diarios).
La
leche, el queso, el yogur, el jugo de naranja reforzado con calcio y el
arroz, el tofu procesado con calcio y la leche de soya fortificada con
calcio, proporcionan casi 300 miligramos de calcio por porción.
Una
taza de estos vegetales proporciona también algún calcio:
brócoli (72 miligramos/taza); bok choy (158); hojas de remolacha
(164); hojas de nabo (197), berza (179); calabacín (90) y frijoles
blancos o judías (127).
Aunque
tomar un suplemento de fibra o calcio tal vez parezca la forma más
fácil de tomar la cantidad requerida, se pierden las vitaminas,
minerales y otros nutrientes de los alimentos que contienen fibra y calcio.
De manera que coman en forma positiva y obtengan todos los nutrientes que
necesitan para tener una buena salud.(COLLEEN PIERRE). |