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(II
PARTE Y ULTIMA)
¿Cuántos falsos positivos pueden tolerarse o soportarse en un estudio audiométrico realizado a trabajadores expuestos a intensidades de ruido por arriba del 85 dB (A)? La respuesta depende de la seriedad del problema (la hipoacusia profesional es un grave problema) no diagnosticado y el daño hecho a los individuos, y depende también de los recursos consumidos por los falsos positivos. Al considerar todos esos factores, principalmente la seriedad del problema, la respuesta es: Deben soportarse o tolerarse todos los falsos positivos que la población expuesta pueda tener. En otras palabras, deben examinarse todos los trabajadores expuestos y no solo una fracción de ellos (concepto de muestra utilizado en nuestro medio). Al proceder a examinar muestras se hace daño a los trabajadores no incluidos en el estudio, pues aún sabiendo que tienen alto riesgo; se procede de una forma tal que equivale a decir que arbitrariamente son considerados sin riesgo. Al no incluirlos en el estudio es igual a romper el protocolo donde se registraron los niveles de ruido medidos. ENFOQUE DE RIESGO: Debe resaltarse que debe hacerse un enfoque de riesgo para escoger a los trabajadores a los cuales debe realizárseles el estudio audiométrico u otro tipo de estudio. La estrategia del enfoque de riesgo consiste en la identificación de las personas con alto riesgo (exposición a intensidades de ruido por arriba de los 85 dB (A) durante la jornada laboral, usen o no medios de protección auditiva) y permitirle a tales personas el acceso a una atención especializada, en este caso el estudio audiométrico ocupacional; incluyendo a la otoscopía. Hay grados de riesgo y el nivel necesario para otorgar esa atención preferencial debe definirse. En el caso de los estudios audiométricos ocupacionales; ese nivel necesario está determinado por el nivel del ruido al cual el trabajador está expuesto en su área de trabajo. Es claro que tienen mayor riesgo de desarrollar una hipoacusia profesional aquellos trabajadores que laboran en ambientes con más de 100 dB (A), que aquellos que lo hacen en ambientes con 90 dB (A). Sin embargo, también tienen riesgo los que laboran a 85 dB (A), aún cuando éste es menor. Aquí en este grupo el porcentaje de falsos positivos será mayor que en el grupo expuesto a intensidades de 100 dB (A) o más. Si al grupo que labora a 85 dB lo consideramos de poco riesgo o sin riesgo y lo excluimos del estudio, entonces no identificaremos a los hipoacústicos de ese grupo. Si revisamos el concepto de muestra incluido en este artículo: "...representa casos suficientes para lograr el fin que se persigue". El fin que se persigue con los estudios audiométricos ocupacionales es: 1. Monitorear la capacidad auditiva de todos y cada uno de los trabajadores expuestos a intensidades de ruido por arriba de los 85 dB (A), tengan estos una supuesta audición normal o no; usen o no medios de protección auditiva e independiente de lo que piense cualquier persona (especialista o no). 2. Prevenir daños en la capacidad auditiva de significación social y evitar que los daños auditivos existentes progresen. 3. Identificar en cada uno de los trabajadores la presencia de una pérdida auditiva que se acelera, que ha entrado en lo que se denomina fase de derrumbe de la capacidad auditiva. PARA
LOGRAR ESTOS FINES LA UNICA MUESTRA ADECUADA EN LOS ESTUDIOS AUDIOMETRICOS
OCUPACIONALES ES INCLUIR EN LOS ESTUDIOS A TODA LA POBLACION EXPUESTA AL
FACTOR FISICO RUIDO CON INTESIDADES POR ARRIBA DE LOS 85 dB (A).
DR.
RONALD E. SANCHEZ SEGOVIA
Especialista
en Fisiología Médica (Fisiología Ocupacional, Fisiología
de la Audición y Pulmonar)
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