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PROGRAMA
DE ATENCION INTEGRAL A LA MUJER
Dra.
Eda Fátima Quiroz
Indudablemente que hablar de atención integral a la mujer y la niñez nos puede parecer un discurso repetido, porque lo venimos escuhando desde hace rato. Que las mujeres y niñas están recibiendo la atención que merecen, pero tendremos que esperar para tener estas respuesta. Y no es una posición negativa ante los tipos de servicios de salud que la población recibe en Nicaragua, pero hay varios factores que influyen para que valoremos si hay o no atención integral a las mujeres en los centros públicos. Una de estas razones la buscamos en la oficina que atiende la doctora Eda Fátima Quiroz, a cargo del programa que antes era una Dirección sustantiva y hoy una oficina de atención a la mujer, la niñez y la adolescencia. Por esta controversia podríamos empezar a enumerar las razones que buscamos en cuanto a la atención integral a que nos referimos. Sí no hay una definición clara del tema a nivel central, como se estará derivando el servicio tan anunciado en los centros y puestos de salud, que llaman atención primaria?. Una inquietud que quedará en al aire porque evidentemente la respuesta no la tengo. Durante la entrevista sostenida con la doctora Quiroz conocimos de los avances y logros del programa, también sobre los principales obstáculos que impiden la buena marcha de esta oficina. La comunicación es uno de ellos, la burocracia les atrasa, la falta de definición para esta área y la falta de recursos que impiden inspeccionar in situ el avance del programa, son entre otras las limitantes. Antes, la directora del programa visitaba cada unidad asistencial y podía revisar la aplicación de la Norma para diagnóstico de atención gineco obstétrica, podía sugerir al personal médico y orientar técnicamente al respecto. Ahora lo están haciendo a través de terceras personas que no gozan de la confianza del personal médico o no están capacitadas para corregir estos procedimientos, admite la doctora Quiroz. Tal parece que estos inconvenientes están desmotivando al personal del programa de atención a la mujer y niñez, y no tan sólo, sino a otras áreas que podrían poner en riesgo la buena voluntad del personal de salud y dejar de la mano los planes anunciados para aplicar la Modernización del Sector Salud, en la cual se espera aumentar la cobertura y mejorar la atención en Primer Nivel en los centros y puestos de salud, como ya hemos señalado. La población, los que estamos en el otro lado de la acera del MINSA vemos que la situación sigue igual, que las mujeres siguen muriendo igual que ayer. Al respecto la Doctora Quiroz invita a considerar el tiempo en que los centros estuvieron cerrados por los cuatro meses de huelga médica. Entonces las pacientes “recibieron una atención de mala calidad” ante la falta de personal médico y los indicadores descendieron no porque se hayan incrementado las coberturas sino porque la asistencia fue mucho menor en esos meses debido a que las pacientes no acudieron al centro de salud por la huelga y posteriormente por el paso del huracán Mitch, por tanto las cifras bajaron, indica. A pesar de esto, la directora Quiroz reconoce que “existen ciertos SILAIS que lograron mantener sus coberturas de atención a través de diferentes estrategias”. En 1998 realizaron 377 mil 351 consultas de atención prenatal a mujeres embarazadas y aumentaron el número de consultas en Madriz, Nueva Segovia, Chinandega, Carazo, RAAN y RAAS. Dado que el gobierno de Nicaragua no destina fondos para este programa, excepto para la planilla del personal, una de las acciones principales que está desarrollando es reforzar la atención al binomio madre-hijo y con el apoyo económico del Banco Mundial tendrán US$ 80 mil para los próximos cuatro años, en tanto que para extender atención a las mujeres, niños y adolescentes, nutrición y todos los programas de atención integral, contarán con US$ 3 millones para cubrir los próximos cuatro años. A través del Fondo Social Suplementario estarán cubriendo dos proyectos: Para detección y prevención del Cáncer Cérvico Uterino (CACU) y la capacitación con equipamiento a las parteras en ocho Silais priorizados por los índices de muertes maternas, a saber: Madriz, Nueva Segovia, la RAAN, RAAS, Jinotega, Matagalpa, Estelí y Río San Juan. En el afán por disminuir el nacimiento de más niños y niñas de adolescentes, la doctora Quiroz señala que han orientado a los directores de SILAIS para que revisen sus planes de trabajo con el personal en conjunto. También está invitando a los hombres para que acompañen a sus compañeras de vida al centro para recibir orientación sobre Planificación Familiar (PF). Informó que desde el año pasado(98), abastecieron a todos los centros públicos de salud para que las mujeres reciban cualquier método, incluida la inyección Depropovera, de forma gratuita y que estos centros estén abastecidos de forma permanente. Una buena campaña y atención de PF ayuda a disminuir la mortalidad materna y han orientado que toda la citología vaginal sea completamente gratis en los centros de salud, especialmente para las mujeres pobres y de escasos recursos económicos. Otro
de los retos es dar atención a las mujeres en edad óptima
reproductiva, es decir de los 20 a los 34 años, prevenir las muertes
maternas si se detecta a tiempo a pacientes de Alto Riesgo Obstétrico
(ARO), captarlas no sólo en los centros médicos, sino con
las parteras y otros actores sociales, como alcaldes y líderes comunitarios
que han demostrado tener buena voluntad, para este tipo de trabajo “hay
que tener carisma social” para lograr reducir la tasa de morbi-mortalidad,
indicó la doctora Quiroz.
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