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| Las mujeres y el crecimiento económico sostenible
Instituto de Estudios Sociales La Haya, Holanda
Las mujeres producen más de la mitad de los alimentos del mundo y en países con escasez alimentaria este porcentaje es mucho más alto. El aporte de las mujeres en la recolección de alimento en sociedades tradicionales dedicadas a la caza y recolección era alrededor de cuatro veces mayor que el de los hombres. A través de estas actividades las mujeres adquirieron un vasto conocimiento agro-ecológico, el crecimiento de plantas y animales, la maduración y reproducción. El conocimiento de esos sistemas agro-ecológicos, permitió a las mujeres domesticar las plantas -como el trigo, el arroz, el maíz y el sorgo- y los animales e inventaron métodos selectivos de reproducción. Se atribuye a las mujeres las siguientes invenciones en la agricultura: la azada, la pala, el arado simple, el uso de ceniza como fertilizante, la mezcla de paja y hojas para proteger las plantas, las terrazas, plantaciones por niveles, arar la tierra y rotación de cultivos. Todos esos métodos contribuyen a la agricultura sostenible y al manejo de recursos y en ellos se reflejan perspectivas multifuncionales e integradas sobre el medio ambiente. Otro elemento muy vinculado al medio ambiente es el hecho de que las mujeres son administradoras importantes de los flujos de biomasa, en aquellos sistemas agrícolas en los cuales sectores como bosques, producción de cosechas y cría de animales están integrados, como en la región de los Himalayas. Estos flujos de biomasa son esenciales para la sostenibilidad del ecosistema agrícola. El flujo de biomasa, esencial para el mantenimiento del ecosistema, es facilitado por las mujeres. Ellas trasladan el forraje desde los bosques hasta los lugares de pastoreo para alimentar el ganado y llevan el abono natural a las zonas de cultivo para mantener la fertilidad de los suelos. A través de estas transferencias de biomasa, las mujeres integran físicamente el bosque, la finca y el ganado y ayudan a mantener la productividad de los sistemas agrícolas de subsistencia. De manera similar, recientes investigaciones en algunas regiones del mundo (los Himalayas, Africa, los Andes) demuestran que las mujeres juegan un importante papel en la creación de la biodiversidad. Las mujeres también juegan un importante papel en las comunidades que se dedican a la pesca. Algunas veces ellas mismas salen a pescar, pero más a menudo son las que se encargan de la conservación (ahumar el pescado) y venta. También manejan otras especies del mar, como las almejas. En las costas de Colombia, por ejemplo, la recogida de almejas constituye una de las principales fuentes de ingreso para las mujeres. A través de su experiencia de generaciones en la recolección de agua, las mujeres adquirieron un conocimiento especilizado en el campo del manejo del agua (incluyendo la purificación) y su uso (incluyendo el utilizar la misma agua de nuevo para conservarla). Es un conocimiento que comparten, especialmente las hijas y entre sí, ya que las mujeres continuamente se intercambian este tipo de información. Los conocimientos tradicionales y la organización de las mujeres no sólo son elementos importantes de desarrollo sostenible, especialmente a nivel local, sino que ellas también han demostrado ser agentes de cambio muy eficaces en el campo del medio ambiente y el desarrollo. Cientos de mujeres y sus organizaciones han expresado su interés por los problemas del medio ambiente y desarrollo desde principios de los 80's, a nivel local, nacional, regional e internacional. Esto resultó en activismo (por ejemplo el movimiento Chipko, en la región de Hidu Kush), en grupos de presión activos (como la Organización de las Mujeres sobre el Medio Ambiente y Desarrollo -WEDO- Red de Mujeres sobre el Medio Ambiente -WEN-), investigación a nivel local (por ejemplo WEDNET Africa) y muchas iniciativas para salvar los recursos y recuperar el medio ambiente (por ejemplo Cofesfa, Bamako, grupos YWCA, Movimiento Green Belt, Fundación Aurat, etcétera). Las mujeres han demostrado con estas iniciativas que no sólo son la fuerza motriz de la regeneración del medio ambiente, sino también que las agendas políticas y programas de desarrollo y medio ambiente. (Por ejemplo: las mujeres en el proceso de la CNUMAD: Agenda Mundial de las Mujeres). Las mujeres también han jugado un importante papel en ayudar
a la supervivencia del hogar ante los impactos negativos de los diferentes
planes de desarrollo. Aunque la mayor parte de la literatura presenta a
las mujeres como víctimas pasivas de los PAE, cada vez hay más
materiales que demuestran que las mujeres se oponen a estos planes participando
en manifestaciones por la comida, huelgas y otras formas de acción
política.
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