EDICION #44
 
"LA NIÑA Y LA ADOLESCENTE EN EL MARCO DEL CÓDIGO DE LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA"

Bajo el lema "Piensa en mi...Haz una realidad mis derechos, el Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM), realizó el 16 de noviembre el Primer Foro Nacional "La Niña y la Adolescente en el marco del Código de la Niñez y la Adolescencia", el cual contó con el apoyo de Save the Children-Canadá, Rädda Barnen de Suecia, Redd Barna (Save the Children-Noruega y UNICEF. La conferencia magistral estuvo a cargo de la Licda. Amalia Frech, directora ejecutiva del INIM, la cual, BOLSA DE MUJERES publica íntegramente.

Buenos días:
Permítanme dirigirme a ustedes en este día tan especial, cuando el Gobierno de Nicaragua, a través del Instituto Nicaragüense de la Mujer conmemora en esta oportunidad el X Aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño y los XX años de existencia de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

Conmemoramos estos dos acontecimientos importantes en la vida de nuestros niños, niñas, adolescentes y mujeres de nuestro país, con un Foro donde hemos venido a reflexionar sobre el tema y a compartir las experiencias que las diferentes instituciones han  desarrollado específicamente para la atención de la niña y de la mujer adolescente.

La Convención sobre los Derechos del Niño implícitamente establece el derecho humano de las niñas a la supervivencia, al desarrollo pleno de su potencial físico y mental, a la protección ante situaciones que les afecten, a participar en la vida, familiar, cultural y social, no importa la raza, religión, o grupo social al que pertenezcan.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, constituye el más amplio documento sobre los derechos de la mujer, enfatiza los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de las mujeres y resalta en su preámbulo, el concepto de que la discriminación contra la mujer viola los principios de la igualdad de derechos y el respeto de la dignidad humana y dificulta su participación en la vida política, económica y cultural del país. Dentro de los derechos sociales se mencionan como fundamentales la educación, la salud, la seguridad social y se considera su ejercicio efectivo como una de las bases principales para el logro de una igualdad real.

Una mujer que desde su niñez y adolescencia ha tenido condiciones de vida idóneas para su desarrollo psicológico, material, social y cultural, podrá ejercer de mejor forma sus derechos.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer no especifica de manera particular a la niña, habla de la categoría mujer, sin embargo, implícitamente, considera las diferentes etapas de la vida en las que la niñez y la adolescencia constituyen la base para el desarrollo integral y futuro.

La Convención sobre los Derechos del Niño, incluye a las niñas y a las adolescentes, aunque no lo dice de manera expresa. En el artículo 2 consagra el principio de la No Discriminación y señala que los derechos enunciados en la misma, deberán ser respetados y aplicados por el Estado sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional, étnico o social, posición económica, impedimentos físicos, o cualquier otra condición. Este mismo artículo expresa que la niña, por razones de su propia condición de género, no debe sufrir ningún tipo de exclusión o restricción que le impida el ejercicio de sus derechos.

El principio de la No Discriminación se recoge en el Código de la Niñez y la Adolescencia, el que en su artículo 4 dice: "Toda niña, niño  y adolescente nace y crece libre e igual en dignidad, por lo cual goza de todos los derechos y garantías universales inherentes a la persona humana, y en especial de los establecidos en la Constitución Política, sin distinción alguna de raza, color, sexo, edad, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica, situación física o psíquica, o cualquier otra condición, con relación a sus madres, padres o tutores. Este Principio tiene un alto contenido filosófico y nos debe impulsar a continuar definiendo y desarrollando acciones para ir logrando la disminución de la desigualdad de que la niña ha sido objeto y darle prioridad en la agenda social de nuestro país.

El Código en su Libro Segundo, retoma la Política Nacional de Atención Integral a la Niñez y la Adolescencia, la que establece también en sus Principios, Objetivos y Estrategias, la igualdad de condiciones para las niñas y las adolescentes, destacando que la atención a ellas deberá tener un enfoque especial vinculado a la Política de atención  a la mujer, dado que la discriminación y el descuido de que la mujer es objeto, se origina en su infancia. En los objetivos de la Política se destaca también la promoción del papel de la niña en la sociedad, a fin de favorecer el desarrollo de su identidad personal, autoestima y dignidad y alcanzar la integración plena en igualdad de condiciones con el niño, en las esferas sociales, económicas, políticas y culturales.

La estrategia que se define para cumplir este objetivo es que se deberá promover el desarrollo de las niñas, garantizándoles el acceso a la educación, nutrición, salud y a la información en igualdad de condiciones y oportunidades, por tanto, se expresa que esta estrategia orientará la creación de programas amplios para la supervivencia, protección, desarrollo y participación de la niña, a fin de garantizar el pleno disfrute de sus derechos humanos.

Diversas Cumbres y Conferencias Internacionales han aludido directamente a los derechos humanos de mujeres, niñas y adolescentes. Las mismas han versado sobre los derechos civiles, políticos, sociales y culturales, estrechamente ligados a la supervivencia, desarrollo protección y participación.

Desde la Cumbre Mundial de la Infancia celebrada en 1990, como una primera actividad para poner en práctica la Convención sobre los Derechos del Niño, se particularizó con urgencia la situación de la niña y se hizo un llamado para apoyar un equitativo desarrollo para ella, constituyendo este acto un paso fundamental para lograr la igualdad de la mujer.

Igualmente en la IV Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en Beijing, China en 1995, se hicieron planteamientos para la erradicación de la discriminación contra las niñas y las adolescentes, para eliminar las actitudes y prácticas culturales que perjudican a la niña, promover y proteger sus derechos, eliminar la discriminación de ellas en la educación, en la formación profesional, en el ámbito de la salud y nutrición y la explotación económica del trabajo infantil, protegiendo a las niñas que trabajan. Igualmente, erradicar la violencia, fomentar su conciencia y su participación en la vida social, económica y política, así como, fortalecer la función de la familia en cuanto a mejorar la condición de la niña.

Con esta premisa y en el marco del Código de la Niñez y la Adolescencia, puesto en práctica, se puede decir que se están dando los primeros pasos para la atención específica a la niña y la adolescente, lo importante es que a partir de hoy continuemos aunando esfuerzos para que este instrumento jurídico sea una realidad que avancemos hacia el año 2000, realizando las acciones necesarias a fin de brindarles mayores oportunidades para que puedan alcanzar su potencial humano completo, ya que ellas determinarán la calidad del desarrollo humano en las siguientes generaciones.

La igualdad entre los género debe ser un objetivo claro y una medida del desarrollo de la niñez. El nuevo milenio nos trae un reto en el cual cada oportunidad que le sea dada a la niña y a la adolescente debe permitirle ganar igualdad de condiciones, asegurando que crezcan y se desarrolle en todas sus esferas. Este reto solo puede ser alcanzado contando con la participación de todos.

Este espacio que nos da el Foro nos va a permitir reflexionar y obtener mayores conocimientos sobre el tema que nos ocupa para definir en un corto plazo una agenda que contemple acciones que conlleven al mejoramiento del desarrollo humano de la niña. El INIM, cuenta con el Plan Nacional de la Mujer Adolescente, en el que se definen áreas de atención, que pueden ser el punto de partida para iniciar todo un proceso de trabajo orientado de forma interintitucional e intersectorial hacia la atención específica de la niña y la adolescente, el que en esta oportunidad será presentado,.

Para finalizar, es importante mencionarles que Nicaragua presentó ante el Comité de los Derechos del Niño, con sede en Ginebra, su II Informe sobre la Situación de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y que algunas recomendaciones de parte de este Comité están referidas a la preocupación por la atención en salud, brindadas a las adolescentes ante la alta y creciente tasa de embarazos en adolescentes y la alta mortalidad materna, el acceso insuficiente de ellas y ellos a la educación en salud reproductiva.

También el Comité está preocupado por la creciente tasa de niños  niñas infectadas por el VIH/SIDA, por lo que nos exhorta a continuar impulsando acciones para la prevención de estas problemáticas. Además sugiere que se realice un estudio a fondo y multidisciplinario para comprender el alcance de los problemas de salud en adolescentes como una base para promover políticas en este tema.

Como verán el reto que tenemos es grande, esforcémosnos por salir adelante en esta tarea, la cual es responsabilidad de todos. Desde el Gobierno que preside el excelentísimo Presidente de la República, Dr. Arnoldo Alemán, y en mi calidad de Directora Ejecutiva del INIM, haré todos los esfuerzos a fin de contribuir a que las mujeres en su diferentes roles jueguen un papel fundamental en el bienestar de sus hijos e hijas.

Estoy convencida de que el fortalecimiento del Status de la Mujer y su acceso igualitario a la educación, salud y crédito, constituyan una valiosa contribución al desarrollo social y económico de la nación. Estos esfuerzos deben dársele a ella para que crezca sana y desarrollo todo su potencial.

Muchas gracias.
 
 
 

 
 
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