EDICION #44
 
Varones de ánimos caídos
  • Cuando el hombre empieza a padecer malestares propios de su fundación sexual siente que la vida se le acaba. Razón: La mayoría centra su atención en sus capacidades biológicas. 
Aurora González Flores 
<aurorag@notinet.com.gt> 
Hasta hace poco no se reconocía la existencia de la andropausia o climaterio masculino ya que, a diferencia de la mujer, en la cual la menopausia representa el paso de la etapa reproductiva a la no reproductiva, el varón experimenta una rápida declinación de la fundación del testículo, ni una irreversible interrupción de la capacidad reproductiva, de ahí que, en sentido estricto, la andropausia no exista. 

Lo que en cambio se observa, explica la uróloga uruguaya, Alicia Makevicius, es la involución fisiológica, propia del proceso de envejecimiento, por el cual, si bien se mantiene la fertilidad, ésta disminuye, de la misma forma que declina la actividad sexual; constatándose un descenso del nivel hormonal de la testosterona libre, la que en hombres sanos disminuye un 50 por ciento entre los 20 y 80 años de edad. 

La temida crisis de los 50 
Los cambios hormonales integran el climaterio masculino, mal llamado andropausia. El inicio de esta etapa, también llamada crisis de los cincuenta, comienza en general alrededor de los 55 a 60 años, lo cual depende de factores hereditarios, de la constitución física, del pasado mórbido y sobre todo, del estado de salud, pues las enfermedades crónicas, en especial las cardiovasculares, fumar en exceso y el alcoholismo severo, precipitan el inicio de dicha etapa. 
Esta se caracteriza por la presencia de cambios de carácter, irritabiidad, insomnio, depresión, dolores óseos a predominancia de cadera y columna, disminución del deseo sexual y una gradual declinación en la capacidad eréctil del órgano sexual masculino, sin llegar a la impotencia. 

Atención personalizada 
El tratamiento ha de ser individualizado, pues, a diferencia de la mujer en menopausia, en quien nadie duda de los benefifios del tratamiento homonal, la administración sistemática de las hormonas masculinas (andrógenos), causa controversia. Sólo está indicado en quienes, además de padecer los síntomas anteriormente descritos, tienen niveles sanguíneos de testosterona libre por debajo del rango esperado para la edad. 

Hay que descartar, previamente, la existencia de cáncer de próstata, enfermedad frecuente en esta etapa de la vida. Para esto se realizan analisis como la dosificación de un marcador tumoral específico de enfermedad próstatica, el antígeno prostático específico, además del exámen de próstata realizado por un urólogo. 

Asimismo, debe valorarse la existencia de patologías crónicas preexistentes. El tratamiento con andrógenos en dosis sustitutivas no excesivas obtiene una regresión notoria de los síntomas junto a la sensación de bien estar general, debiéndose realizar un control periódico de la próstata así como el análisis urológico. 

Emociones hormonales 
Un estudio realizado por la especialista Christina Wang, en la Universidad de California en los Angeles (UCLA), controló el estado de ánimo de un grupo de hombres con bajos niveles de testosterona, quienes se mostraban irritables y ansiosos, y demostró que al suministrárseles dosis de testosterona hasta llevarla a sus niveles normales, las emociones variaron y se volvieron más positivas. 

Descubra si ya entró en esa etapa 
Puede que esté en plena andropausia y no se haya dado cuenta. ¿Ha perdido parte del interés que una vez tuvo en el sexo y en otras actividades de la vida? y ¿ronda los 50 años? ¿Se está convirtiendo quizás en una persona malhumorada? 

Los expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, han elaborado un cuestionario para descubrir si se halla en plena andropausia y para descubrir si necesita terapia hormonal. 

Este grupo de especialistas, dirigido por el director de Medicina Geriátrica, John Morley, diseñó el llamado cuestionario ADAM (Androgen Deficiency in Aging Men; es decir, Deficiencia de Andrógenos en los Hombres de Edad Avanzada). 

Se sabe desde hace tiempo, que las hormonas femeninas (los estrógenos) disminuyen durante la menopausia y que la terapia con hormonas puede paliar algunos de los síntomas (sofocos nocturnos y sudores). 

En los hombres se produce una disminución de los andrógenos responsables de las características secundarias del hombre: pelo facial, musculatura y de la testosterona (hormona sexual), lo que puede suponer una disminución en el vigor sexual o una menor potencia eréctil. 

Según Morley, muchas de las cosas que ocurren a los hombres a medida que envejecen no son debidas a la edad sino a la falta de testosterona. Algunos estudios realizados hasta ahora demuestran que la terapia hormonal puede mejorar la vida de los pacientes. Sin embargo, otros especialistas advierten las pruebas son escasas advierten las pruebas son escasas y no ofrecen las pruebas suficientes como para recomendarla. 

Los suplementos de testosterona pueden, de hecho, aumentar el riesgo de sufrir un cáncer de próstata o un accidente cardiovascular (infarto cerebral o hemorragia cerebral) 

  • Responda 
Cuestionario ADAM 
      • 1. ¿Ha disminuido su apetito sexual? 
      • 2. ¿Le falta energía? 
      • 3. ¿Tiene menos fuerza que antes? 
      • 4. ¿Ha perdido altura? 
      • 5. ¿Disfruta poco de la vida? 
      • 6. ¿Está triste o de mal humor? 
      • 7. ¿Sus erecciones son menos consistentes? 
      • 8. ¿Ha notado que disminuyo su habilidad al practicar deporte? 
      • 9. ¿Se queda dormido después de las comidas? 
      • 10. ¿Ha experimentado un deterioro de sus facultades en el trabajo? 
 
 
 
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