EDICION #44
 
Trabajo
Una afición peligrosa
 
Pasa más de 12 horas en la oficina. Sus principales compañeros son el teléfono y la computadora, incluso los fines de semana. La familia quedó en el olvido y las responsabilidades laborales protagonizan sus sueños recurrentes. ¿Se habrá convertido en un adicto al trabajo?

Marylena Loarca
<marylena@notinet.com.gt>
Así es la vida de muchos hombres y mujeres para quienes el trabajo y la internet son lo más importante. La oficina se ha convertido en su primer y único hogar.

El psicólogo Arturo Archila indica que una adicción es un hábito o un comportamiento que puede arruinar y poner en peligro la vida, llegando incluso a destruirla.

Todas las adicciones tienen su origen en conflictos y actitudes afectivas que surgieron durante la niñez, por lo tanto, para entender a la persona que las padece hay que hacer el intento de conectarlas con alguna situación infantil que no se resolvió.

Se puede considerar como un recurso adaptivo que inconscientemente utiliza la mente para manejar la angustia. Sin embargo, no basta con examinar los antecedentes infantiles; también hay que estar alerta para percibir la presencia de sentimientos de culpa, de conflictos creados por necesidades inconscientes, de incidentes que en la vida de la persona han tenido gran significado. También deben estudiarse las tensiones o causas de estrés recurrentes y acumulativas propias de las dificultades en las relaciones interpersonales y de la vida familiar.
Así pues, solo después de un estudio cuidadoso y detallado de los procesos conscientes e inconsceintes en la vida de cada persona, es posible entender el papel que una adicción juega incluso como un proceso neurótico, explica Archila.

En el caso de un adicto al trabajo, que aparentemente tiene éxito en nuestra cultura occidental, son personas que en realidad no han encarado sus problemas y que tienen una tendencia especial a manejar sus tensiones, deseos y conflictos por medio del hábito compulsivo de trabajar.

¡Cuidado!
La desconexión de sí mismo sin saber qué sentimos o qué queremos en un momento dado puede ser peligrosa, porque es capaz de conducir a hacer algo autoabusivo, o perjudicial para los demás.

La adicción al trabajo produce la falsa sensación de sentirse bien, de felicidad, de bienestar, de satisfacción, de euforia; pero siempre se agota con el tiempo, expresa el psicólogo Arturo Archila.

El profesional explica que los sentimientos subyacentes no desaparecen como por arte de magia, porque el individuo se siente bien apelando a un comportamiento adictivo. Esto es lo que se conoce como noria adictiva: La persona se siente mal (esté consciente o no de ello), harto, aburrido, receloso, aislado, asustando, triste, rechazado furioso, fracasado, no amado, o sometido a presiones, por lo que necesita relajarse, olvidar y serenarse.

Por consiguiente, se entrega a su adicción en busca de alivio. Sin embargo, con el tiempo puede haber un desplome de golpe. Todos los problemas y dificultades, de los que trató de escapar, continúan. Y por consiguiente, ahora también se siente agotado, postrado, físicamente enfermo y/o furioso por haber actuado de forma adictiva. Vuelve a actuar de la misma manera para sentirse bien, sólo que esta vez necesita una dosis mayor para encubrir sus malas sensaciones iniciales. Y así sucesivamente.

Las principales consecuencias de la adicción laboral son, aislamiento familiar, agotamiento físico y mental, así como alteraciones de la conducta emocional.

Encontrar un camino
Tener conocimiento y conciencia de la adicción emocional es un gran paso, que resulta ser de vital importancia. Se debe comenzar con ser sincero consigo mismo.

Puesto que el origen de l adicción se encuentra en situaciones emocionalmente dolorosas, lo mejor es enfrentarlas, quizá más que ventajoso parezca desalentador, pero en general muchas personas experimentan un alivio inmenso cuando emergen los recuerdos de angustia y conflictos, porque les ayudan a comprender cuáles son las causas fundamentales de la adicción, 
 

Identifíquela
¿Qué es una adicción?
El profesional señala que una actividad puede considerarse como adictiva cuando cumple con las siguientes características.

. Es una compulsión, bien arraigada en la vida cotidiana, como un hábito irreflexivo, del que apenas se puede dar cuenta la persona. (Si los demás de lo señalan, se pone a la defensiva, se pone a la defensiva, irritable, lo niega o se vuelve hermético).

.No está bajo control. Más bien controla a la persona.

. Es una acción que se repite regularmente cuando se quieren adormecer sensaciones desagradables como aburrimiento, soledad, frustración agotamiento, tristeza, ira, desdicha, dolor físico, rechazo y fracaso.

. Es un acto que se hace una y otra vez para obtener mejoría emocional o y alcanzar mayor excitación y placer.

. Se prevé una amenaza vital si no se hace; simplemente la persona considera que no puede arreglárselas sin ello.

. Es algo que ocupa el tiempo.

. Es autoobsesivo. Puede malgastarse gran cantidad de energía emocional y mental atormentándose con sus adicciones, ocultándolas, ocupándose de ellas o combatiéndolas.
 

   

 
 
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