EDICION #44
 
Achiote para los labios
 
¿Qué sería de las mujeres si necesitaran embadurnarse color vegetal en los párpados y aceite de ricino en las pestañas? Afortunadamente, en esta época existen cosméticos elaborados con sustancias que, además de embellecer, protegen la piel.

Componentes de origen animal o vegetal están presentes en todos los productos de belleza. La mayoría incluye una sustancia base llamada excipiente, de una materia prima y de un principio activo, este último en una pequeña cantidad, y es el que realiza la acción del producto.

El excipiente es la base en la cual va el producto; por ejemplo, si se trata de una leche hidratante, es el fluido, si vemos una crema, será la pasta y, si nos referimos a una loción, es el agua disionizada. Se elige una de estas tres, según la manera como se desee la absorción del producto.

* Las materias primas son siempre cuerpos grasos, pueden ser de origen animal, vegetal o mineral.

_ Origen animal: entre éstos se encuentran los aceites que se extraen del bacalao, de la tortuga, del visón, este último muy utilizado para los productos antiarrugas. Dichos aceites son ricos en vitaminas A y D.

Se componen también de una sustancia llamada lecitina, que se encuentra en la grasa de los animales y en la yema del huevo. Se utiliza también la lanolina, que está en las glándulas sebáceas de las ovejas y en la cera de las abejas, entre otros productos.

_ Origen vegetal: Se incluyen entre éstos los aceites que contienen vitaminas A, B, D y E.
También se utilizan grasas vegetales que provienen de la manteca de cacao y la de karité, que es un árbol africano cuyos frutos tienen un alto poder cicatrizante y suavizante.

_ Origen mineral: Son productos derivados del petróleo, como la vaselina y la parafina, que cumplen en la piel una función de barrera contra el agua.

* Los principios activos son los realmente importantes, ya que penetran en la epidermis y ejercen los efectos propios del producto. Su origen es tanto vegetal, como animal y químico.

_ Origen vegetal: Provienen de extractos de plantas y tienen una función básica activando la circulación de la sangre, como por ejemplo de la nuez del ciprés o de las hojas de la morera. También se utilizan vegetales de origen marino, como las algas.

_ Origen animal: Antes se sacaba provecho de los extractos placentarios, pero no se ha demostrado su efecto.

Otros ingredientes importantes son las células frescas, que salen de órganos de embiones bovinos que se extraen durante el cuarto mes de gestación. El líquido amniótico de ovejas gestantes, que es en el que se desarrolla el feto durante el embarazo, es rico en proteínas, enzimas y vitaminas.

El colágeno y elastin, que se encuentran en el tejido conjuntivo de las vacas, sobre todo en animales jóvenes. Se descubrió gracias a la industria del cuero, que buscaba obtener más rendimiento de los productos extraídos de la piel de estos animales.

En el caso del ADN, que se extrae del esperma del salmón y se importa congelado desde los países nórdicos, es fundamental la buena extracción y conservación para poder utilizarlo. No se ha demostrado que este producto sea eficaz.

El ácido hialurónico, se encuentra en la cresta del gallo, aunque hoy se produce químicamente. Tiene la propiedad de inflar la piel porque retiene el agua.

_ Productos de laboratorio: la técnica ha hecho posible que todos los principios activos hayan sido reproducidos desde la elastina, hasta el ADN o el ácido hialurónico. Todos estos productos, una vez tratados, se convierten en los cosméticos que se compran en perfumerías o farmacias, pero todos han de ser probados con el fin de alcanzar el máximo de eficacia.

¿Cómo actúan?
Los cosméticos mantienen la piel en buen estado e incluso arreglan desperfectos que surgen a lo largo del tiempo, cuando las personas envejecen. Estos actúan de manera superficial en la piel, es decir, en las capas superiores de la epidermis; si pudieran actuar más profundamente, donde existen multitud de vasos sanguíneos, estos productos se absorberían y pasarían a la sangre, y esta es la función de los medicamentos, no de los cosméticos.

A pesar de que estos artículos se encuentran limitados en su capacidad, ya que no pueden actuar tan directamente como los medicamentos, sí pueden mejorar el aspecto de la piel.

La industria de la cosmética participa en investigaciones dermatológicas, así como en campos como el de la inmunología o la cancerología. Es una industria muy fuerte, que puede hacer grandes inversiones en estos campos, que se beneficia con nuevos descubrimientos y avances que hacen más seguros y atractivos los productos.
  

 
 
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