EDICION #43
 
Mujeres en la Noticia
 
Fidelina Suárez Moreno 
Nombre de los padres: Narciso Suárez y Fidelina Moreno. 
Estado Civil: Casada, madre una hija de 16 años de nombre Francis Karina Dávila Suárez. 

Nació en Ciudad Darío, Matagalpa el 9 de diciembre de 1958. Me inicié en el periodismo siendo estudiante de tercer año de la carrera en 1982 en el Diario LA PRENSA. 

Crecio en una finca situada en el Norte, en un ambiente rural y compartiendo muchos dones de la naturaleza que hoy no sólo un recuerdo. Tal vez por eso, la ciudad de Managua con su actual tráfico y congestionamiento me ahoga y desespera. Pero ese es el precio del progreso, pienso yo. 

Cursó la primaria y la secundaria en Ciudad Darío bajo la tutela de Monseñor Carlos Sancti (q.e.p.d.). Posteriormente inicié mi carrera en la UNAN y la terminé en la UCA, cuando la Escuela de Periodismo fue trasladada a esa universidad. 

Termino la carrera en 1984 cuando ya tenía dos años de ejercer en LA PRENSA. Mis primeras coberturas fueron en el area financiera y poco a poco le fuí tomando el gusto a este tipo de noticias, a tal punto que ya en la década del 90, asumo la edición Negocios y Economía, que es la sección rosada de LA PRENSA. 

Estuvo en ese Diario de 1982 a 1988. Viví casi dos años en Estados Unidos y regresé en 1990 reintegrándome a mi anterior trabajo. Desempeñé los cargos de Jefe de Información, Jefe de Redacción, Editora de Negocios y Economía, Editora de Suplementos y de Departamentales y finalmente el cargo de Editora General. 

Buscando nuevos horizontes y nuevos retos, asumio el cargo de Editora General de La Noticia en marzo de 1999. Un nuevo giro en la carrera es una buena forma de esperar el próximo siglo y en eso estoy actualmente, dando todo mi esfuerzo para que este periódico se consolide y aporte a la continuación de la democracia. 

Pienso que esta carrera te brinda muchas satisfacciones y momentos agradables y dignos de recordar para contarlo a los hijos. Pero es como el amor y el odio, también esta carrera te da lecciones de la vida, momentos tristes y muchas frustraciones. 

Pienso que lo más importante que he aprendido dentro de esta gran escuela de la vida que es esta carrera de periodista es haber desarrollado una gran sensibilidad. Es algo que se impone cuando como editores leemos a diario los dramas, las tragedias y las dificultades que enfrenta el nicaragüense y un caso particular que puedo mencionar es el huracán "Mitch". 

Estuve al Frente de las ediciones especiales de LA PRENSA con motivo de esa tragedia y cuando terminó la emergencia yo me sentía traumatizada. Salía a las calles y cuando veía la destrucción se me salían las lágrimas. No podía asimilar que nos hubiera tocada tanta desgracia. 

Hoy he aprendido que la vida te da más amargo que dulce y que está en nuestras manos, saber enfrentar ese tipo de situaciones. En mi vida personal lo más grande que tengo es mi única hija con quien mantengo una relación de madre hija y de madre-amiga. 

Elizabeth Romero Ramos 
Hija de don Gonzalo Romero Urbina y María Inocencia Ramos de Romero 
Estado Civil: Casada, casada con Róger Ramírez Fornos y sus hijas Maryelízabeth (18 años), Wendy (7) y Róger Antonio (3). 

Por una casualidad de la vida nació un 26 de enero, en Tipitapa. Sin embargo, toda su infancia la pasó en Juigalpa, chontaleña de pura cepa, donde vivió su adolescencia. Se trasladé a Managua, para ingresar a la Universidad donde complementó el trabajo con el estudio. 
Graduada como licenciada en Periodismo en 1984, egresada de la UCA aunque inició en la UNAN Managua. Proviene de una familia de origen humilde pero muy unida y muy trabajadora. 

Su infancia transcurrió entre la elaboración de flores artificiales a las que se ha dedicado su madre durante toda su vida- oficio que con mucha honra aprendió desde muy pequeña-, y las clases en las que fue muy dedicada. 

Antes de alcanzar su meta de graduarse como periodista, durante siete años, trabajó como maestra de primaria en multigrado en una escuelita rural carretera vieja a León, donde fue maestra, directora de escuela y hasta llegó a desempeñarse como directora de un Núcleo de Educación Rural (NER), que significaba atender varias escuelitas pequeñas al mismo tiempo que distaban a más de dos kilómetros unas de otras. 

Después le vino la etapa soñada de incursionar en la carrera que le había fascinado desde pequeña, aunque cuando estudiante logró realizar su práctica en una emisora radial, los tiempos no eran los mejores para encontrar trabajo para una recién graduada y sobre todo que apenas era una de los casi cien alumnos que salían de esa promoción. 

Obligada a empezar como corresponsal de un medio nacional en lo que antes era la Quinta región, (Boaco, Chontales, Nueva Guinea y El Rama), zonas que en la década pasada estaban afectadas por la guerra, permaneció por dos años. Dos años después salió de ese sector y trabajó en la radio; primero en emisoras del interior del país y después en emisoras radiales en la capital; en el sector permaneció durante ocho años, por lo que llegó a considerarse una adicta a la radio. 

Pero por la situación económica que enfrentaron muchas emisoras radiales en 1994 se vio obligada a volver a incursionar al mundo de la prensa escrita donde actualmente continúa. Poco tiempo le llevó volver a adaptarse. El micrófono y la inmediatés de la radio la cambié por la computadora y los estresantes minutos del cierre del periódico. 

Ahora se desempeña como periodista en el Diario La Noticia, donde al igual que el resto de sus compañeros en corto período, han logrado adaptarse al cambio de un periódico matutino a vespertino, el cual tiene sus ventajas y desventajas a las que trata de sacar provecho. 

Considero que en los 15 años que ha logrado incursionar en este mundo tan interesante como es el de la noticia, le falta mucho que aprender, pero trata de poner todo su empeño para dar lo mejor al periódico donde trabaja. Su hobby es el periodismo. Le gusta cubrir todo tipo de noticias, pero se inclino por el área de sucesos y del sector social. 

Trata de dejar un espacio para atender a la familia la que le consume todo el tiempo que le queda libre fuera del periódico, donde comúnmente pasa entre 10 y 12 horas y que en la práctica es la principal dificultad en su vida porque a los niños no les puedo ayudar en sus estudios todo lo que deseo. 

Claudia Verónica Rivas Campos
La tercera de cuatro hermanos del matrimonio de Mercedes Campos y Alvaro José Rivas. Nació un 19 de diciembre de 1971, en Managua.

Pero, "Soy Masaya", de raíces paterna y de corazón, nos expresa esta joven periodista que se nos escapó cuando destacamos a las periodistas del Canal 12. Siempre he habitado en la "Ciudad de las Flores", y no pienso trasladarme a otra ciudad, a menos que sea por motivos de fuerza mayor, agrega.

Inició sus estudios de periodismo en la Universidad Centroamericana (UCA) en 1992. Durante los cinco años de estudios en el "alma mater", tuvo la oportunidad de hacer prácticas profesionales en la desaparecida Dirección de Información y Comunicación Social de la Presidencia (DICS), en el departamento de televisión, en los años 1995. En ese período participó como reportera en una revista médica que se transmitía en Canal 6 de televisión, la cual se editaba en la DICS.

En cumplimiento con su pénsum académico, continuó con sus prácticas y después un trabajo remunerado, en Canal 8 de televisión en la revista "Temas y Noticias", en 1996, año en que terminó sus  estudios y dedicó al trabajo monográfico, lo cual le permitió graduarse en septiembre de 1997, período en que ingresó a un noticiero de televisión (Canal 12), hasta marzo de 1999.

En abril de 1999 empezó a trabajar en el Diario vespertino "La Noticia", para la cobertura a la Asamblea Nacional y al área política.

Su experiencia en radio ha sido mínima, fue parte de sus prácticas periodísticas realizadas en Radio Universidad de la UCA. Aunque he tenido oportunidad de ampliar conocimientos en este campo, las limitaciones de tiempo no se lo han permitido.

Tanto en la universidad, como en los lugares que le ha tocado desempeñarse o estudiar, destaca dos cosas muy importante: los conocimientos adquiridos y las amistades, le enorgullece decir que tengo "muchos amigos", y de los buenos.

Cuando no descanso en sus ratos libres, le agrada salir de compras, compartir con sus amistades y con siete sobrinos, que tienen edades entre dos y 11 años.

Desde que estaba en secundaria le gusta la carrera periodística, sin embargo siempre tiene reclamos de los "seres queridos", de no tener tiempo para ellos, primero eran los estudios, ahora es el trabajo.

Claudia es una joven dinámica y con mucho futuro, como lo son sus colegas.

María Elena Palacio Chávez
Quiero empezar por expresar la tanta dicha que Dios me ha concedido que es de tener a mi hija Adriana Regina, 6 años, y de esperar a mi segundo hijo para enero del 2000, empieza confesando a Bolsa de Mujeres, la periodista María Elena Palacios Chávez, nuestra vecina en la Colonia del Periodista.

Nació en Managua el 28 de julio de 1962, es la tercera hija de 7 que procrearon sus padres Juan Palacios Miranda y Guillermina Chávez Useda, "mi madre, quien goza de la presencia de Dios desde que yo apenas contaba con 14 años y a quien le dediqué mis tiempos de estudios para lograr coronar mi carrera".

Estudió su secundaria en el Instituto Maestro Gabriel y se gradué como Licenciada en Periodismo en la UCA en 1985. El 2 de febrero de 1988 ingresó a trabajar al diario La Prensa, donde se desempeñó primero como redactora, luego jefa de Información y finalmente, jefa de Redacción y co-editora del área económica y asistió en las ediciones de otras áreas (Sucesos, departamentales, internacionales y universitaria) hasta el 5 de enero de 1999.

Sus primeros años como reportera fueron excitantes afirma, porque, a parte que se inició en un tiempo muy difícil por el hecho que en ese entonces ser periodista del diario La Prensa recibía el constante espionaje y presiones de la Seguridad del Estado sandinista, en su hogar y en su trabajo, la gente en las calles confiaba mucho en los reporteros del periódico y con valentía les expresaban lo que sentían y lo que les sucedía.

Aún en medio de las viscisitudes siempre es optimista y le gusta enfrentar cada reto que la vida me impone.

En marzo de 1999 me sumó al trabajo de fundar el diario vespertino LA NOTICIA bajo la dirección del gran maestro don Horacio Ruiz, y junto con Fidelina Suárez, Editora General, "logramos hacer realidad este trabajo, lanzando la primera edición el 3 de mayo de 1999 y actualmente desempeño el cargo de Jefa de Redacción y editora del área internacional del diario", expresa Elizabeth.

Su mayor satisfacción y orgullo es trabajar con don Horacio, Fidelina y el resto del equipo de redacción de La Noticia, que aunque es muy pequeño, pero es muy inmenso en ánimos, optimismo y deseos de trabajar en el día a día.

Mayela Rodríguez Escobar  
Nació en Masaya un 15 de julio de 1971, sus padre don Segundo Rodríguez y su mamá Angela Escobar, actualmente está soltera nada más que no dijo que si con compromisos. 

Afortunadamente me tocó vivir una infancia apacible y hasta cierto punto provinciana, expresa Mayela, en la Masaya de los coches de caballos y las carretas, donde la diversión más esperada era montarse en el eje trasero de un coche a escondidas del cochero y vagar por la ciudad, por ahí es su vida. Esa y otras vagancias, como meterme a los patios vecinos a apedrear mangos o cortar frutas, tejieron mi niñez, junto a las inevitables lecciones de catecismo y clases de bordado, recuerda Mayela la joven periodista. 

que también se siente orgullosa de venir de una ciudad donde se vive y se respira el folclore. No cree que exista un Masaya que no sienta que sus pies bailan solos al escuchar una pieza de marimba o no empieza a brincar cuando los chicheros tocan la universal pieza "La cuatro". 
Siempre le gustó escribir y espera algún día poder contar las historias que ha escuchado siempre de su madre y que ésta a su vez las aprendió de su abuela, sobre las noches de espantos, y la muerte de Benjamín Zeledón. 

Aunque siempre le ha gustado escribir, cuando terminó la secundaria no estaba segura sobre la carrera universitaria que debería seguir, así que el azar escogió por ella y empezó en 1990 en la Escuela de Periodismo, un momento convulso y polarizado, cuando recién había ganado las elecciones doña Violeta Chamorro y cualquier clase era objeto de interminables discusiones. 
Cuando estaba en cuarto año de la carrera, necesitaba ganar algún dinero y se presentó como correctora de pruebas al Diario La Tribuna. Antes de un mes ya estaba escribiendo en la sección Cultural y en se quedó durante un año y medio. 

Después dio un giro y empezó a trabajar como corresponsal de la revista económica Panorama Internacional, hasta que esta publicación cerró sus oficinas en el país y entonces se fue como asistente del Programa de Periodismo de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y luego volvió a La Tribuna, donde estuvo hasta abril de este año para pasar a La Noticia. 
Si hay algo que me gusta de este trabajo es que me mantiene en perspectiva, dice Mayela, que hoy almuerza en un restaurante de lujo, mañana en la fritanga de la esquina, hoy está volando tranquila sobre Río San Juan, al rato va a un asentamiento o alguna zona de desastre. Eso le gusta. 

En cuanto al éxito, me parece que es algo que se consigue todos los días. Cada vez que conseguís una noticia o alcanzas algo que te proponés, estas más cerca del éxito, nos concluye la joven periodista. 

Soledad Castro Amador
Nacida en Jalapa en el departamento de Nueva Segovia, un tres de agosto de 1970. Su madre es Rafaela Amador, nacida en Honduras, y Cristobal Castro, originario de Matagalpa.

Creció en una finca junto a su padre y madre, le gustaba montar a caballo, bañarse en el río y jugar con sus amiguitas que vivían en fincas aledañas. Realizó estudios primarios en Jalapa y los finalizó en Honduras, donde pasó mil y una peripecias.

Algo que siempre recuerda con nostalgia es su secundaria, que la realizó en la Costa Atlántica nicaragüense. Vivir cinco años en esa región fue algo muy maravilloso, ahí estaba cuando el huracán Joan arrasó con la ciudad, recuerda.

Realizó estudios universitarios en la Universidad Centroamérica UCA de donde egresó en la promoción de 1996.

Las primeras Prácticas periodísticas las realizó en la Dirección de Información y Comunicación Social de la Presidencia DICS, en 1995.

En 1997 también realizó prácticas periodísticas en el Diario Barricada, poco tiempo después empezo a trabajar en ese rotativo como reportera del área de sucesos, hasta febrero de 1998.
A partir de marzo de 1998 hasta noviembre de ese mismo año se desempeñó como editora del boletín informativo de la Asociación de Profesionales de ENEL (ASPROENEL).

En marzo de 1999 empezó a trabajar como reportera del diario vespertino La Noticia, donde actualmente cubre la sección cultural y de farándula. Para mi cubrir esta área es muy interesante porque se está en contacto con el arte y la cultura nicaragüense y cada día se aprende más sobre estos temas. Es una experiencia muy enriquecedora, aunque de vez en cuando doy cobertura a algunos sucesos. Concluyó Soledad que en sus

pocos ratos libres prefiere leer y escuchar música. También le gusta reunirse con sus amigos y salir a pasear, ir al mar a una discoteca. Aunque en este profesión creo que debe aprovecharse cada minuto libre para descansar. También le gusta viajar por el interior del país, conocer sus paisajes, la cultura de nuestros pueblos, sus costumbres, su comida y bebidas.

Segura que eligió la profesión que desde siempre le gustó, aunque una vez una hermana del Convento de Las Carmelitas de Bluefields le dijo que le iba a pasar como el periodista de la película "La Profecía" que Damián (el diablo), le cortó la cabeza, pero ella le dije que eso no le quitaba su vocación.
 
 
Las mujeres en el Diario La Noticia, vuelcan en su labor cotidiana, la experiencia acumulada en otros importantes medios de comunicación social, por ello, no dudamos que saldrán adelante y con nuevos éxitos y experiencias. BOLSA DE MUJERES les agradece su colaboración y compartir con las lectoras y lectores de esta su revista. Gracias de verdad. Xanthis Suárez G.
 

 
 
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