EDICION #41
 
La próxima generación de mujeres en cifras
  
  • Más de 540 millones de adolescentes entre 10 y 19 años, la próxima generación de madres, trabajadoras y líderes del mundo, necesitan urgente acceso a educación y servicios de atención de la salud reproductiva alertó un informe. 
Los servicios deben ser entregados a las mujeres jóvenes, sin tener en cuenta su estatuto marital o si tienen o no hijos, sostuvo el Instituto Alan Guttmacher, que presentó su informe en conmemoración del Día Internacional de la Familia. 

"Padres, comunidades y gobiernos deben reconocer la velocidad con que cambia el mundo y lo imperativo que es mejorar la situación de las niñas y las jóvenes", dijo la presidenta del instituto. 

El informe, "En un nuevo mundo: La vida sexual y reproductiva de las jóvenes", está basado en datos recogidos en 53 países ricos y pobres que albergan a 75 por ciento de la población mundial. 

Hasta 60 por ciento de los nacimientos de embarazos de adolescentes en todo el mundo no son planificados, alrededor de una de cada nueve adolescentes carece de protección anticonceptiva y entre uno y dos tercios de las jóvenes tienen menos de siete años de educación en la mayoría de los países pobres. 

Aunque más jóvenes reciben educación básica en comparación con sus madres, las adolescentes aún tienen menos acceso a la escolarización que los varones en muchos países en desarrollo. Este es el caso en zonas rurales de América Latina, Africa y Asia, donde las diferencias educativas son mayores. 

La diferencia entre varones y mujeres en el nivel secundario también es enorme, sobre todo en le norte de Africa, Medio Oriente y Africa Subsahariana, donde en la mitad de los países estudiados seis o menos mujeres jóvenes concurren a clases por cada diez varones de la misma edad. 

El informe también revela que en gran parte del mundo, la mayoría de las mujeres tienen su primera experiencia sexual siendo adolescentes. 

En Africa Subsahariana, 80 por ciento de las jóvenes mantienen su primer coito antes de los 20 años, y tres de cada 10 antes del  matrimonio. 

El uso de anticonceptivos por parte de mujeres casadas y solteras alcanzó niveles sin precedentes, pero continúa siendo bajo en relación a la demanda, según el informe. 

La mayoría de las mujeres han oído hablar sobre los modernos métodos anticonceptivos, pero muchas no pueden obtenerlos, y tampoco la información sobre cómo utilizarlos, o simplemente no los usan porque socialmente se espera que tengan un hijo poco después del matrimonio. 

Además, muchos servicios de anticonceptivos en países pobres están orientados a mujeres de más años, y no brindan privacidad a las adolescentes, en especial si son solteras. 

En todo el mundo, 11 por ciento de las adolescentes, alrededor de 29 millones, son sexualmente activas y prefieren no tener un hijo de inmediato. Pero carecen de servicios, y la contracepción entre adolescentes casadas es menor de cinco por ciento en India y Pakistán, según informe. 

Los investigadores registraron que los nacimientos de madres adolescentes decrecen en muchos países, en especial aquellos donde aumentó el acceso a la educación de las niñas y adolescentes, y se reconocen las ventajas de retrasar la llegada de los hijos. 

Sin embargo, más de 14 millones de mujeres menores de 18 años dan a luz cada año, variando entre uno por ciento de las adolescentes en Japón a 53 por ciento en Nigeria. 

Muchos embarazos de mujeres adolescentes no son planificados, desde 15 por ciento en países árabes, a 60 por ciento en países como Filipinas, Kenia, Ghana y Zimbabwe, y 70 por ciento en Estados Unidos. 

A nivel mundial, las diferencias son significativas. Si las mujeres de hoy tuvieran su primer hijo cinco años más tarde que los promedios actuales, la población mundial en 2100 sería 20 por ciento menor, o 1.200 millones de personas menos. 

El abuso sexual y las prácticas tradicionales como la mutilación genital femenina también plantean riesgos a la salud física y mental de las niñas y adolescentes. Alrededor de 40 por ciento de las mujeres que informan tener relaciones sexuales antes de los 15 años afirman que su primera experiencia fue involuntaria. 
  

 
 
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