EDICION #39
 
Día Internacional de la Mujer: Encuentro con Mujeres del sector privado AMCHAM.
(Managua, 11 de marzo de 1999)
 

Estimadas amigas: 
Es para mí un honor esta tarde expresar unas palabras de saludo en un encuentro de mujeres del sector privado de nuestro país, la última vez que nos vimos como tales, fue durante el acto de homenaje que rendimos a una valiosa empresaria, líder  del sector privado, doña Lucía Salvo, a quien también BOLSA DE MUJERES, entregó un merecido reconocimiento el pasado 8 de marzo. 

El 8 de marzo se celebra mundialmente en reconocimiento y homenaje, a las mujeres que en una fecha como esa en 1857, murieron en una fábrica en Nueva York, defendiendo sus derechos por un trabajo y salarios dignos y 53 años después, en 1910 en Copenhague, se declaró en una conferencia internacional, el Día Internacional de la Mujer, mismo que hoy saludadmos. 

Permítanme concentrar su atención, en esta oportunidad, en la importancia de las mujeres en el Sector Privdo y empresarial del país. Compartir con ustedes, inclusive algunas ideas para el adelanto de la mujer en tan importante sector para la economía. 

Desde hace más de dos décadas, en la comunidad mundial se ha señalado la importancia de que la mujer acceda a posiciones de poder e influencia, no sólo porque se necesitan sus puntos de vista y talentos, sino también como un asunto de derechos humanos y es con la creciente participación de la mujer en los procesos de adopción de decisiones, con respecto a valores sociales orientados al desarrollo y asignación de recursos que permite a la mujer, igual que al hombre, ejercer su influencia sobre los programas sociales y además incidir en el establecimiento del orden de prioridades. 

Después de 20 años de celebrada la Primera Conferencia de Naciones Unidas sobre La Mujer, en las altas esferas de decisiones y después de que en Nicaragua por primera vez en nuestra historia, tuvimos una Presidenta de la República, la participación de la mujer en los distintos niveles en que se toman las decisiones y se definen los mecanismos de incidencia efectiva en los asuntos públicos, continúa siendo limitada. 

De 17 diputadas que tuvimos en el período legislativo anterior, hoy solamente contamos con 10 diputadas, 7 alcaldesas de 114 municipalidades, una magistrada del poder electoral, 3 magistradas de 12 en la Corte Suprema de Justicia, una ministra, ninguna central sindical encabezada por mujeres y ... ¿en las  Cámaras empresariales? ... 

La creciente concentración de poder en el mercado, tanto a nivel nacional como transnacional, presenta una importante visión de la medida en que la mujer ha entrado en los círculos de adopción de decisiones del sector privado de la economía, pero son pocos, por no decir casi inexistentes, los trabajos de investigación que se han realizado en torno al tema de la mujer en los cargos directivos superiores, lo cual puede indicar o indica, la poca importancia que a esto se concede. 

No obstante, es real que las mujeres del sector privado prácticamente no participan en importantes eventos y actos que tienen que ver con la estabilidad y gobernabilidad del país, ni se nos ha tomado en cuenta a las organizaciones de mujeres en la integración del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social. 

En el mundo hay, hay ejemplos de lo que ocurre con la participación de la mujer del sector privado en los cargos de dirección. Una encuesta en 1996, de mujeres en altos cargos directivos en las compañías del US Fortune 500, reveló que las mujeres ocupaban sólo el 2% de los puestos mejor remunerados y el 10% de los directivos de empresa. La cifra era la misma para los altos cargos directivos de Finlandia, Malasia y Marruecos. 

En Sudáfrica, en donde aún después del apartheid se enfrenta una fuerte lucha de raza y género, generalmente en perjuicio de las mujeres, 41 mujeres ocupaban altos cargos directivos en las 100 principales compañías. Otro ejemplo es el de la República de Corea, en donde pese a las tasas de crecimiento económico sin precedentes, la proporción de mujeres en juntas directivas permaneción constante en el 0.1% entre 1985 y 1992; en el nivel de jefe de departamento, los porcentajes pasaron de 0 a 0.1% . La publicación Business Week, en 1992, considera que de acuerdo a las tasas vigentes, tendrán que transcurrir 475 años antes que la mujer alcance la igualdad en las altas esferas directivas. 

Otra tendencia en cambio y que compartimos, respalda la idea que la mujer puede llegar a tener pronto una función más destacada en las altas esferas corporativas de adopción de decisiones y muchos pensadores del mundo empresarial creen que la diversidad es esencial para el establecimiento de nuevos mercados, sobre todo porque la mujer representa un grupo de rápido crecimiento de consumidores de una gran veriedad de productos y servicios distintos de los que generalmente se asocian a las necesidades de la familia y el hogar. En los Estados Unidos de Norteamérica, aunque los ingresos de la mujer sólo representan el 70% de el de los hombres, ya ascienden estos ingresos a casi 400 mil millones  de dólares. 

Desde el punto de vista de negocios "radical", excluir a la mujer de los cargos directivos es, sencillamente una pérdida de talento. ¿Cuánto pierden las cámaras empresariales de Nicaragua, por no tener entre sus directivos a mujeres talentosas como lo son las empresarias de Nicaragua? 
Sin embargo, es necesario convencer todavía a la mayoría de empresas de este hecho. Por ejemplo, en compañías miembros de la Cámara Británica "Opportunity 2000", la participación de las mujeres en las juntas directivas de las empresas, ha ascendido del 5 al 11.2% en menos de 5 años. A mediados de 1997, unas 20 mujeres de reconocido prestigio, organizaron la Conferencia sobre el Lidrerazgo de la Mujer en Las Américas, apoyada por el Banco Interamericano de Desarrollo, que convencido de la importancia de las mujeres, está contribuyendo a llevar a las mujeres en la delantera económica y política del continente. 
  

RETOS 

Hay quienes consideran que dos importantes problemas que entorpecen el nombramiento de mujeres a altos cargos del sector privado, son primero que las mujeres de negocios tienden a especializarse en vez de dedicarse a la administración en general, que se considera la experiencia esencial para los puestos de más alto nivel de adopción de decisiones. Las mujeres ejecutivas tienden a agruparse en sectores tales como personal y capacitación. En segundo lugar, y de más difícil situación es la selección de cargos directivos superiores, porque tiende a ser mucho menos formal y objetiva que la de los niveles bajo. Para los puestos más altos, pertenecer al clásico "círculo masculino", todavía se considera imprescindible. 

Nosotras creemos que las mujeres pueden -podemos- superar esos obstáculos mediante el establecimiento de redes entre ellas, así como la alianza con hombres estratégicamente situados y, efectivamente parece que esto es justamente en otros países, lo que están haciendo cada vez más, con mayor frecuencia.    

Hay algunos pasos previos que deben darse para lograr el adelanto de la mujer en el sector privado y entre éstos podemos mencionar que es necesario ir más allá de los métodos convencionales de reclutamiento y de las canteras convencionales de trabajadores, pueden modificarse los perfiles de selección de manera tal que reflejen las nuevas combinaciones de aptitudes necesarias para cambiar programas, incluida la capacidad de trabajar en un ambiente de diversidad y el compromiso con las cuestiones de género; es crear un ambiente que aliente a la mujer a acceder a los puestos directivos y modificar las prácticas para aumentar su selección y promoción a fin de lograr una masa crítica en todos los niveles de la organización empresarial. 

Para el adelanto de la mujer en el sector privado es necesario crear un ambiente de trabajo que permita a todos los empleados y empleadas compaginar el trabajo y la vida familiares; es la responsabilidad de los administradores y administradoras en sus planes, el logro de este cambio en sus esferas de competencia y vincularlo a la evaluación del desempeño y a las recompensas, invertir en el perfeccionamiento de aptitudes de hombres y mujeres que trabajan juntos en la administración y la adopción de decisiones; estimular el desarrollo de sistemas de apoyo, tales como los del asesoramiento y entrenamiento y aprender de las iniciativas y práctica óptimas de otras compañías e instituciones.   

Nosotras que creemos en la democracia, también creemos que nada será posible sin una mayor democratización en la adopción de las decisiones, lo que sería logrado solamente con la participación de las mujeres. 
  

Estimadas amigas: 

Al tiempo de estar inmersa en una empresa periodística y editorial, dirijo desde hace 9 años de forma voluntaria una organización no gubernamental de mujeres y para la mujer, el Centro Mujer y Familia, que hoy se pone a la orden de ustedes para impulsar acciones de sensibilización y capacitación sobre el liderazgo y acceso de la mujer empresaria a los puestos claves de decisión y a la adopción de decisiones en sí. Al igual que también me permito invitarles a sumarse a las acciones sociales que desarrollamos en favor de la mujer y la niñez víctima y sobreviviente de la violencia intrafamiliar; a la promoción de la lactancia materna; la prevención del VIH/SIDA, la promoción de la salud integral de las mujeres. Cuenten con BOLSA DE MUJERES para proyectar su trabajo empresarial y social en favor de Nicaragua. 

Felicidades amigas en el Día Internacional de la Mujer y gracias por permitirnos estar juntas este día. 
 
 

 
 
 VOLVER AL MENU EDICION 39 ABRIL - MAYO 1999