EDICION #39
 
 Alocución de Xanthis Suárez García, en ocasión del Día Internacional de la Mujer y IV Aniversario de BOLSA DE MUJERES, Managua, 8 de marzo de 1999.
 

Estimadas amigas, estimados amigos:

Gracias por su presencia, gracias por su solidaridad y muestras de afecto aprecio, mismo que nos fortalece y anima a seguir luchando por los Derechos de la Mujer y la Familia, por la UNIDAD de las mujeres nicaragüenses, sin distingo de colores políticos o de cualquier índole.

Celebramos el Día Internacional de la Mujer, cuando en Nicaragua representando más del 50% de la población, enfrentamos los mayores índices de pobreza y pobreza extrema de la que solamente podremos salir, uniendo nuestras enrgías y juntando las voluntades para que esto ocurra. Para ello, es necesario que las mujeres tengamos la oportunidad de participar e incidir en la toma de decisiones políticas y económicas del país, que se tome en consideración que no puede haber democracia ni progreso únicamente con rostro masculino.

El 8 de marzo, es un día que celebramos las mujeres gracias a la sangre ofrendada por obreras norteamericanas, que reivindicando sus derechos laborales, dieron la vida y es por eso que extendemos especialmente hoy, un abrazo a las cientos y miles de trabajadoras que en Nicaragua están demandando estabilidad laboral, salarios dignos y diciendo no al acoso y al chantaje sexual en los centros de trabajo.

A solamente pocas semanas de que el huracán Mitch azotó nuestro país, vale hoy rendir honor a la heróica alcaldesa de Posoltega, Felícita Zeledón, licenciada en Español, trabajadora incansable por su pueblo y que también hace sólo pocas horas, fue centro de atención internacional con la visita del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, visita que esperamos sirva verdaderamente para que las cientos de mujeres de Posoltega, tengan la oportunidad de reconstruir y transformar sus vidas y la de sus familiares.

Es para mi un honor, aprovechar esta fecha y ocasión, para resumir las demandas más sentidas de las mujeres nicaragüenses, las mismas que hemos tenido la oportunidad de conocer de forma directa a través de encuentros y conversaciones, desde las agendas y las resoluciones de debates, las que en todos los casos, coinciden en la urgencia de obtener y acceder a más espacios de poder político y económico para que, efectivamente no solamente demos la vida, sino que iniciemos el camino de la transformación a una vida con dignidad.

Esa vida con dignidad, que reclaman todos los días las mujeres víctimas de la violencia intrafamiliar, doméstica, libre de abusos sexuales o incesto. 
 

Apreciables amigas y amigos:

El Día Internacional de la Mujer en Nicaragua, es un día para recordar que la transformación de nuestras leyes y códigos, solamente serán efectivas cuando se incorpore a las mujeres en los debates y que éstas recojan las porpuestas que con tanto ahínco las mujeres nicaragüenses han y hemos preparado, pues se trata de lo que las mujeres sentimos y demandamos, convencidas de que nuestros derechos no están siendo en gran medida, respetados e incorporados en la práctica cotidiana de la vida política de nuestro país.

Estamos a pocos días de que Nicaragua con sus delegaciones de Gobierno participe en una importante reunión del Consejo Consultivo en Estocolmo, en donde discutirán proyectos y apoyos para nuestro país y Centroamérica, lo que de no tomar en cuenta las propuestas que las organizaciones de la sociedad civil y con ellas las mujeres, han presentado, hará muy difícil que avancemos aún y con la condonación de la deuda externa o la incorporación de Nicaragua a la Iniciativa de los Países Pobres altamente endeudados. Es fundamental que se incluya a las mujeres a través de sus expresiones organizadas, en el Consejo Nacional de Planificación Económica y Social.

La mejor forma de celebrar el 8 de marzo, es considerando todas las alternativas para no lanzar más mujeres al desempleo, apoyando la iniciativa del Movimiento de Mujeres "María Elena Cuadra", para que se reforme la Ley de Zona Franca y que con ello se asegure un empleo digno para las mujeres que sin otra alternativa, tienen que recurrir a buscar empleo en este sector de la economía; celebrar el 8 de marzo es demandar la reactivación de la Comisión Nacional de Lucha Contra la Mortalidad Materna y lograr la reincorporación de la Red de Mujeres por la Salud al Consejo Nacional de Salud; es aceptar que el Ministerio de Educación marcharía con mejor suceso en sus propósitos de preparar a la niñez y la juventud con mentalidades diferentes para forjar ciudadanas y ciudadanos distintos, menos machistas, menos violentos, más amorosos y personalidades más seguras que amen a su patria, a sus madres, esposas, hermanas, compañeras del partido, del sindicato o la organización gremial o comunitaria.

Celebrar el 8 de marzo en Nicaragua, debe ser para recordar que somos más del 50% de la población y que hasta hoy, ese porcentaje no se corresponde con los niveles de oportunidades para acceder a los cargos de decisión y que ya es hora, si queremos un próximo milenio distinto, sin rezagos y atrazos, considerar la iniciativa que un importante grupo de mujeres está impulsando, con apoyo del INIM, CONADES, la misma Comisión de la Mujer de la Asamblea Nacional, mujeres de partidos políticos y otros sectores de la sociedad civil. Adoptar una ley de igualdad de oportunidades es urgente como también lo es la aporbación de una Ley de Desarrollo Integral para la Juventud y el poner en la agenda nuevamente la aprobación de un Código de Familia. Nicaragua es el único país de Centroamérica que no tiene Código de Familia.
 

Amigas y amigos:

Es importante este día sumarnos a los esfuerzos que permitan la implementación en tiempo y forma, del Código de la Niñez y la Adolescencia, que de ser así, trae consigo numerosos beneficios  para la Niñez y la Adolescencia de nuestro país. Evitemos insistir en las limitaciones, potenciemos nuestras voluntades que con ello, estaremos atrayendo los recursos necesarios para hacer efectivo este Código que tiene lo que debe tener.

Los Derechos Humanos de las Mujeres, deben ser una constante en nuestras preocupaciones si nos llamamos amantes de nuestra Nicaragua, pues respetando esos derechos, estaremos asegurando el respeto para la mitad de la población del país y estoy convencida también que lo será para la otra mitad que significan los hombres.

Reconocemos hoy, la labor de numerosas organizaciones y agrupaciones de mujeres que permanentemente están impulsando campañas para llegar a la conciencia de líderes gubernamentales, políticos, económicos y sociales, sobre la necesidad de cumplir con los acuerdos de foros internacionales tan importantes como los han sido las Conferencias de Viena, Copenhague, El Cairo y Beijing, procesos y eventos que dejaron como resultado, significativos marcos de referencia para impulsar el adelanto de la mujer, lo que también ha sido recogido por la Cumbre de las Américas y cuyo apartado sobre la mujer se conoce como el Tema 18, que bien coordina el gobierno de Nicaragua a través del INIM. 

En el Día Internacional de la Mujer y en el cuarto aniversario de la fundación de Bolsa de Mujeres, reconozcamosla labor que realizan las organizaciones de mujeres y las mujeres individualmente, especialmente a aquellas que al margen de estructuras partidariaso responsabilidades públicas a las que puedan pertenecer, demuestran tener compromiso y convicción personal de hacer algo por esta Patria que tanto necesita de verdaderas hijas y verdaderos hijos que la amen, pues hasta hoy, Nicaragua ya no necesita ser desangrada y explotada, Nicaragua  necesita ser reconstruida y transformada, desde lo más íntimo de sus entrañas como lo son los recursos naturales hasta lo más divino que Dios ha creado como son el hombre y con equidad e igualdad, a la mujer, a quienes asignó distintas tareas y roles que hoy debemos cumplir con mayor armonía y alto espíritu de solidaridad y complementariedad y visión de presente y futuro, recordando el pasado solamente para aprender las lecciones que  nos éste deja.
 

Amigas y Amigos:

Permítanme reiterar mi reconocimiento público como ya lo hice en el primer aniversario de Bolsa de Mujeres en 1996, cuando también celebramos otro Día Internacional de la Mujer, a la Licda. Auxiliadora Pérez de Matus, quien siendo directora ejecutiva del INIM, entonces hizo posible que Bolsa de Mujeres estuviera en Beijing llevando lo que en Nicaragua hemos realizado las mujeres y que también después pudieramos divulgar los acuerdos de tan importante Conferencia. Deseo hacer un público reconocimiento a Cecilia Fanjul, Dorotea Wilson y Paúl Suárez, por su apoyo y colaboración constante y sistemática a Bolsa de Mujeres, lo que extiendo a todo el personal del Centro Mujer y Familia y del Grupo ESE y en especial a mis hermanas y hermanos y a mi hijo Sandro Daniel y a mi madre, aliento permanente en todos nuestros trabajos.

En la vida de una siempre hay personas especiales que muchas veces tienen o no tienen que ver con la familia o el trabajo, que ayuda espiritualmente a seguir la vida por el camino correcto, en mi vida ha habido y hay importantes personas, pero en estos últimos años, hay personas a quienes tengo que darle las gracias y que me perdonen por hacerlo públicamente, pero debo darles las gracias por devolverme a los caminos del Señor y que es lo que me ha dado la fuerza y la energía necesaria para mantener la confianza en este mundo. Gracias amiga y hermana Marta Palacio. Gracias amiga y hermana Auxialiadora Urbina. Gracias.

Ratificamos nuestro compromiso por seguir adelante, asumiendo los retos que implica el promover que los medios de comunicación respeten la dignidad de las mujeres. Ratificamos nuestra decisión de mantener a BOLSA DE MUJERES como el espaciopara todas las mujeres sin distinción alguna y para visibilizar su quehacer, sus demandas y esperanzas.

Muchas gracias amigas y amigos por toda su solidaridad con estas ideas, con estos principios, con estos sueños.

Gracias, muchas gracias a todas las personas que han hecho 
posible este acto.  
 

 
 
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